Esta noticia de la muerte de Rojas en el año de 1638 es muy singular; pero, por indudable que parezca, ha de suponerse que sólo una herida peligrosa, de la cual sanó el poeta, dió origen á ese rumor. Es evidente que Rojas vivió después del año mencionado: un autógrafo suyo, de Durán, el Auto de la Ascensión de Christo nuestro bien, lleva la firma Francisco de Rojas de hedad de 53 Años aun no cumplidos; sería difícil, que, hablando de un hombre muerto á los cincuenta y tres años, se dijese que excitaba la compasión por su juventud. Con arreglo á una noticia, inserta en las notas á la nueva edición de Calderón, tomo IV, pág. 674, y tomada de los Avisos de Pellicer, en el año de 1640 se representó en el Buen Retiro una fiesta de Solís, Rojas y Calderón, siendo de presumir que se escribió expresamente para esta ocasión. Afírmase, además, como antes vimos, de un auto de Rojas en 1642, que no pareció bien; y puesto que los autos, por lo general, se componían para la fiesta del Corpus de cada año, hubo de suceder esto más especialmente tratándose de éste, á que aludimos, ya que un auto antiguo sólo se hubiera repetido, si su éxito fuese ya incontestable por haberse representado antes con aplauso. Finalmente, consta que el prólogo al segundo tomo de las comedias de Rojas (Madrid, 1646) se escribió expresamente por el poeta para esta edición.
En la Biblioteca del duque de Osuna se encuentra el autógrafo de la comedia Peligrar en los remedios; al fin se dice: «Acabado sabado nuebe de diciembre 1634 para Roque de Figueroa. D. Francisco de Rojas Zorrilla.» Además (sólo copia) La más hidalga hermosura, con licencia para la representación de 1645; Nuestra Señora de Atocha, copia de 1644; Hierusalen castigada, Saber de una vez, La trompeta del juicio, Santa Taez, Judas Macabeo. También se encuentran en la misma los Autos de la viña de Nabot (con la nota para la fiesta de Granada de 1648) y del Robo de Elena y la Traición de Troya.
Un manuscrito de la misma Biblioteca, fecho en 21 de marzo de 1643, lleva este epígrafe: «Auto famoso de la descensión de Nuestra Señora en la Santa Iglesia de Toledo cuando trujo la Casulla al gloriosísimo San Ildefonso. Compuesto por mi Señor y grande amigo M.º Joseph de Valdivieso que aya gloria y trasladado por mí el licenciado Francisco de Roxas.» ¿Sería éste nuestro Rojas?
Ha de tenerse también presente, por último, que hubo un poeta cómico llamado Pedro de Roxas; una comedia, titulada Saber de una vez, atribuída en los catálogos á Francisco, lleva la firma de Pedro en un manuscrito de la Biblioteca citada.
[3] V. la colección escogida de sus comedias, en la Biblioteca de Autores españoles, y el prólogo que le precede de Mesonero Romanos.—(N. del T.)
[4] Los dos volúmenes mencionados son muy raros sólo los he visto en la Bibliothèque de l'Arsenal.
Primera parte de las comedias de D. Francisco de Rojas Zorrilla: Madrid, 1640.
No hay amigo para amigo, No hay ser padre siendo rey, Donde hay agravios no hay celos, Casarse por vengarse, Obligados y ofendidos, Persiles y Segismunda, Peligrar en los remedios, Los celos de Rodamonte, Santa Isabel, reina de Portugal; La traición busca el castigo, El profeta falso, Mahoma; Progne y Filomena.
Segunda parte de las comedias de D. Francisco de Rojas Zorrilla: Madrid, 1645.
Lo que son mujeres, Los bandos de Verona, Entre bobos anda el juego, Sin honra no hay amistad, Nuestra Señora de Atocha, Abrir el ojo, Los trabajos de Tobías, Los encantos de Medea, Los tres blasones de España, Los áspides de Cleópatra, Lo que querrá ver el marqués de Villena, El más impropio verdugo para la más justa venganza.