Los judíos por otra parte eran muchos: todos afectos á los conquistadores, ya por haber acudido estos al llamamiento que les hicieron para la toma i reduccion de la península hispánica, ya por haber salido con su ayuda de la opresion en que tan desdichada i miserablemente habian vivido por espacio de tantos años.
I estos fueron los frutos que cogieron los godos de las cruelisimas persecuciones hechas á los judíos sin considerar que las ofensas deben esperar la venganza de los ofendidos, i que mas fácilmente se lleva á los hombres por la razon i el convencimiento que por la fuerza, pues nadie encuentra dificultades en caminar por sendas cubiertas de flores, i todos se arredran en trepar por ásperos montes llenos de zarzas i de abrojos, i cercados de precipicios i derrumbaderos. Es cierto que hai cosas fáciles de suceder i dificultosas de ser creidas. Una de ellas seria entonces la determinacion atrevidisima que tomaron los oprimidos hebreos para despedir de sus hombros el yugo que los fatigaba i cobrar su libertad para siempre. Pero en las empresas graves deben considerar los mortales, antes de acometerlas, cuántos daños ó cuántos peligros nacerán de ellas. I aunque la prudencia humana no puede señalar los fines á las cosas, es indudable que mucha parte alcanza en tenerlos adversos ó favorables el modo con que se dirigen.
En oprimir tan inconsiderada i fieramente á los hebreos obraron los godos como el caballo que es amedrentado en una tormenta por los rayos que bajan desprendidos de las nubes, i que corre desbocado por salvarse, sin ver por donde camina, hasta que impelido por su misma furia se precipita sobre un caudaloso rio que va en aquella sazon hinchado con las continuas lluvias i mucho mas soberbio que suele, á perder en el mar sus aguas i su nombre. No pensar en los fines de las cosas es dar por huir de un peligro incierto, no en otro mayor, sino en uno, donde no puedan alcanzar los remedios ni la industria de los mortales, i sea necesario remitir al tiempo la cura de los daños que ocasione.
RESUMEN del libro segundo.
Fúndase la academia rabínica de Córdoba.—Primeros varones que la ilustran.—Decreto de don Fernando I.º en las Córtes, i Concilio de Coyanza (Valencia de don Juan).—Noticia de algunos sabios rabinos.—Conquista de Sevilla por San Fernando.—Judería en esta ciudad.—Leyes de don Alfonso el Sabio contra los judíos.—Proteccion dada á estos por el rei don Pedro.—Fundan nueva sinagoga en Toledo.—Quejas del rabí don Santo.—Disposiciones del rei Enrique II.—Trama que urden los judíos contra don Juzaf Pichon.—Poetas judíos.—Predicaciones del arcediano de Ecija.—Tumulto de la plebe contra los hebreos.—Saco é incendio de las juderías de Sevilla, Valencia i otras ciudades.—Conversion de muchos judíos al cristianismo.—Famosa disputa en Tortosa entre muchos de los mas sabios judíos españoles i Gerónimo de Santa Fe, en presencia del Anti-papa Pedro de Luna (Benito XIII).—Bautízanse casi todos los que fueron á la disputa.—Bula de Pedro de Luna contra los judíos aun no convertidos al cristianismo.—Repartimiento hecho á los judíos en 1474.