HERALDO

¿Príncipes llamáis que os acorran? Pronto vais a ver aquí, no uno, sino muchos: a todos los hijos de Egipto. Perded cuidado, que no os quejaréis por falta de señores.

(Sale el REY con su acompañamiento.)

CORO

¡Perdidas somos! — ¡Oh Rey, qué nunca vista violencia!

HERALDO

Paréceme que os voy a llevar arrastrando de los cabellos, ya que no queréis atender a mis razones.

REY

¡Hola, tú! ¿qué estás haciendo ahí? ¿Qué arrogancia es esa con que ultrajas esta tierra, la tierra pelásgica? ¿Por ventura piensas que has venido a una ciudad de mujeres? Para ser bárbaro, alardeas demasiado con los Griegos. Grave es tu atentado: sin duda tienes perdido el juicio.

HERALDO