¡Nada tienen de hospitalarias tus palabras!

REY

Yo no doy jamás hospitalidad a los que ultrajan a los dioses.

HERALDO

¿Irías tú a decir eso a los hijos de Egipto?

REY

Y ¿qué cuidado me podrá dar a mí?

HERALDO

Pero, en fin, para que yo lo sepa y pueda comunicarlo mejor, según conviene a un heraldo que debe hacer relación fiel y exacta de cada punto; en fin, ¿quién eres tú? ¿Quién les digo que les ha tomado sus primas hermanas? ¡Asegúroos que Ares no llamará testigos para dirimir esta contienda, ni admitirá composición, sino que antes que sentencie han de caer muchos hombres y han de perderse muchas vidas entre agonías espantosas!

REY