(Sale un PREGONERO.)
PREGONERO
Según mi deber, os anuncio el juicio y sentencia de los magistrados del pueblo de Cadmo: Eteocles, que amó a su patria, recibirá en esta tierra honrada sepultura. Él, por defendernos de enemigos, delante de nuestra ciudad arrostró la muerte; él ha sido hallado puro y sin tacha en presencia de la religión de sus padres; él murió allí donde para un joven guerrero es hermoso el morir. Ahí tenéis lo que me está mandado que anuncie respecto de Eteocles; mas en cuanto a su hermano Polinices, que su cadáver insepulto sea arrojado fuera de aquí a que le devoren los perros, como a quien habría sido el asolador de la tierra de Cadmo, si no hubiese salido un dios al encuentro de su lanza. Pero aun después de muerto sufrirá la expiación el sacrílego; ese, que en deshonor de los dioses, arrojó invasor ejército sobre su patria con el ansia de su conquista. Así se tiene por justo que lleve el premio, recibiendo de las hambrientas aves de rapiña ignominiosa sepultura; y que ni con piadoso oficio manos amigas ningunas echen sobre su cuerpo amontonada tierra; ni tenga funerario culto de endechas y plañidos, ni le paguen los suyos tributo de honrosas exequias. Tal es la sentencia del Senado Cadmeo.
ANTÍGONA
Pues yo les digo a esos mismos que están al frente de la ciudad, que si nadie más quiere venir conmigo a sepultarle, yo le sepultaré, yo. Yo arrostraré el peligro por dar sepultura a mi hermano, y no me avergonzaré de haber negado obediencia a la ciudad en esto. ¡Son muy poderosas aquellas entrañas donde a los dos nos engendraron una madre infeliz y un padre sin ventura! Y así, alma mía, tú que aún estás sobre la tierra, toma parte, y de voluntad, y con afecto de hermana, en el infortunio de quien ya es muerto. No sepultarán los lobos sus carnes en los hondos vientres; que ninguno se lo imagine. Aun mujer como soy, yo misma encontraré como le abra la fosa y como le forme un túmulo; yo misma le llevaré en mis brazos, y le envolveré en los anchos pliegues de este velo de finísimo lino cysino. Y nadie mande lo contrario. (Dirigiéndose al cuerpo de POLINICES.) Descansa; medio habrá de ponerlo por obra.
PREGONERO
Te prevengo que no lo intentes contra el voto de la ciudad.
ANTÍGONA
Te prevengo que no me notifiques decretos inútiles.
PREGONERO