Los indígenas recorren de tiempo en tiempo los numerosos bosques con el objeto de recoger la cera de abejas (del género melipona), que abunda en aquellas comarcas. Despues de preparada la materia primera con solo esponerla al aire, resulta una cera bastante fina, que despide un aroma muy agradable cuando se echa en el fuego una pequeña cantidad. En 1830 se recogieron veintisiete arrobas.

El tamarindo plantado en las misiones rinde una cosecha abundante, que se lleva á las montañas donde lo emplean como un remedio. En 1830 se cosecharon cincuenta y siete arrobas, vendias luego á razon de diez y ocho pesos por arroba.

La vainilla se cria silvestre en medio de los bosques, á donde van los indios á recogerla algunas veces. En 1828 se vendieron por cuenta del Estado ocho libras al precio de seis pesos la libra.

La caña de azúcar, que da ricos productos, no se beneficia sino para el consumo de los empleados.

El café se cultiva en algunas misiones. En 1830 se recogieron cuarenta y seis arrobas vendidas á seis pesos por arroba.

La grasa de los ganados que se matan anualmente para abastecer á las misiones de la provincia, es tambien un artículo productivo de esportacion. La cantidad espedida en 1830, fué de mil ciento setenta y tres arrobas; y vendióse cada una al precio de tres pesos.

Se estraen de los bosques varias clases de aceite: 1° el aceite de las almendras que produce un árbol gigantesco; este aceite se vende á ocho pesos la libra; 2° el aceite llamado María, de igual precio que el anterior; 3° el aceite de copaiba, que se esporta á razon de seis pesos la libra.

Tambien se curten los cueros para la esportacion. En 1830 se vendieron trecientas cincuenta y tres suelas enteras, á un peso cada una.

El tabaco, que se cosecha algunas veces, produjo en 1828 cuatrocientas libras vendidas al precio de un real por libra.

Fabrícanse ademas infinidad de pequeños objetos de madera con embutidos de nácar, etc., cuyo producto jamas se registra en estos estados, siendo como un privilegio de los empleados el disponer de ellos para regalarlos á sus protectores.