Es ante todo indispensable reformar los abusos religiosos que he señalado; pero es menester obrar á este respecto con el mayor tino, y tomando las mayores precauciones á fin de no hacer pasar á los indígenas de un estremo al otro; de sus creencias fanáticas á una irreligion completa. Todas las reformas de esta especie no deben introducirse sino muy poco á poco, sin valerse de reglamentos absolutos, y haciendo que la transicion sea insensible hasta lo sumo. El medio mas eficaz seria de colocar en estas misiones eclesiásticos instruidos, que hiciesen sobresalir la sana y bien entendida moral del catolicismo en las creencias religiosas de los Moxeños, aboliendo sucesivamente las penitencias exageradas y los castigos sangrientos, indignos y agenos ya del ilustrado siglo en que vivimos. Entre tanto, no dejaria de ser perjudicial, á mi modo de ver, que la administracion civil se mezclase ostensiblemente en la ejecucion de estas reformas, pues seria de temer que llegando los Moxos á despojarse de ese fondo de religion que los mantiene en el buen camino, se corrompiesen del todo. Por último, la ejecucion de semejante reforma es sumamente difícil, y requiere todo el tino, toda la sabiduría de un gobierno ilustrado, que deberá conducir el carro de las mejoras con la mayor mesura y precaucion posibles.

La reforma administrativa no exige ménos tacto y prudencia. Un pueblo que ha vivido, durante casi dos centurias, acostumbrado al mas humilde servilismo, y á no poseer cosa alguna en propiedad, no puede pasar de un golpe á la independencia completa sin esponerse á mayores males que los que se trata de remediar. Seria pues menester colocar al mismo tiempo, en cada mision, un hombre capaz de enseñar con el debido cuidado á estos infantes de la civilizacion á dar los primeros pasos hácia la libertad de accion, hácia la propiedad individual, y sobre todo, hácia las relaciones sociales que determina esta mutacion de cosas. Entretanto, es evidente que si el comercio en toda su actividad no viene á impulsar á los Moxeños, á estimularlos al trabajo para adelantar su industria, haciéndoles conocer al mismo tiempo ciertas necesidades que todavía ignoran, siendo demasiado sóbrios por naturaleza, y muy poco ambiciosos, abandonarian ciertamente toda ocupacion lucrativa tan luego como se viesen libres; y resultaria de este hecho, en vez de la civilizacion quizas su mayor entorpecimiento. Hay que considerar ademas una circunstancia importantísima; y es que los habitantes de Moxos no son otra cosa que simples artesanos, y que esta clase de individuos, aun en la misma Europa, no puede hacer progreso alguno sino bajo la direccion de hombres instruidos y capaces de entablar toda género de mejoras. Es necesario que un pueblo se vea ya en un alto grado de civilizacion para sugetarse al trabajo fabril; así es que los Moxeños, viéndose libres ántes de que se estableciesen manufacturas en la provincia para ocupar los brazos, acabarian, lo repito, por perder lo poco que saben hoy en dia, al mismo tiempo que sus hábitos industriales. Esta es una de las mas altas cuestiones de economía política que el gobierno sabrá probablemente apreciar como es debido, tomando medidas que redunden en provecho del interes general de los habitantes, al paso que tiendan al adelanto del pais.

Volviendo siempre al mismo tema, insisto y creo que las frecuentes relaciones determinadas por el comercio, así como el continuo contacto de las naturales de Moxos con hombres que les sean superiores por la educacion, las costumbres y la industria, pueden solamente operar entre ellos poco á poco una reforma natural y positiva; en tanto que, toda medida fuera de tiempo, traeria quizas resultados bien funestos. Urge pues ante todo fomentar el comercio, aboliendo ciertas imposiciones para facilitarlo; y entónces, los Moxos, conociendo lo que valen, y lo que pueden hacer para procurarse el bienestar, se civilizarán y marcharán hácia un estado social próspero y estable.

Para ayudarlos en esta marcha progresiva, es indispensable establecer, como ya lo ha practicado el actual gobierno, escuelas en donde se enseñe, no solamente la lengua castellana, sino tambien las matemáticas y el dibujo, con el objeto de hacer que marchen juntas, la instruccion moral, industrial y comercial. Para estimularlos al estudio seria preciso, allí mas que en ninguna otra parte, distribuir como una recompensa honrosa premios proporcionados al talento y á la índole de los individuos, toda vez que hubiese algunos que se distinguiesen por cualquier clase de méritos. Es necesario no perder de vista que los Moxeños son unas criaturas grandes, y que se conseguirá de ellos todo cuanto se quiera, con tal que la voluntad de bien obrar sea oportunamente recompensada de algun modo.

Una de las medidas indispensables para la mejora de esta provincia, es muy particularmente la que tenga por objeto el evitar la mortandad de las criaturas, y la peste de viruelas que ataca á los adultos. Semejantes males diezman la poblacion, cuando deberia acrecerse considerablemente por las condiciones tan favorables bajo las que se encuentra colocada. Es pues de absoluta necesidad dar asiento en cada canton á un facultativo pagado por el gobierno y encargado de administrar los preservativos de sanidad correspondientes.

Los curas, á quienes su ministerio pone mas en contacto con el pueblo, deberian tomar á su cargo el propagar la vacuna, y en las epidemias, vigilar constantemente las acciones de los indios á fin de impedir que salgan estos de sus casas para ir á bañarse, como lo hacen siempre, comprando con la vida un pasagero alivio. Podria encomendarse tambien á los curas, el cuidado de tomar las mayores precauciones para preservar á las criaturas recien nacidas de la accion del viento sud, tan pernicioso en esta provincia como en la de Caupolican.

Siendo un deber natural de toda sociedad prestarse con algun sacrificio para tomar medidas conducentes á su mejora y bienestar, nada mas justo que el empleo de todos los medios que para llevarlas á efecto fueren menester; aun cuando esto exigiere la imposicion de fuertes contribuciones, pues que de otro modo muy difícil seria hacer frente á los numerosos gastos. Empero, poco gravosas serán estas contribuciones si se reparten en una proporcion la mas equitativa, y con la mesura y el discernimiento convenientes.

A medida que un pais adelanta en civilizacion, crecen tambien por grados sus imposiciones; mas estando entónces juiciosamente penetrado el contribuyente de los motivos que determinan astos nuevos gravámenes, se aviene á soportarlos con tanta mas solicitud, cuanto que disfruta el mismo de la parte que por ello le cabe en la suma de beneficios sociales.

Mejoras agrícola, industrial y comercial de que la provincia es susceptible.

La provincia de Moxos tiene en sí todos los elementos de mejora, aplicables á los ramos de agricultura, de industria y de comercio. Citaré entre estos, aquellos que pueden recibir principalmente una impulsion nueva y mas productiva.