No es tanta la variedad que se nota en las llanadas bajas, donde se halla el suelo por todas partes entrecortado, ya por espesos bosques tan antiguos como el mundo, ya por estendidos herbazales. Aquí la naturaleza, aunque no tan pródiga, es siempre demasiado rica, y abunda sobre todo en animales selváticos, y en toda especie de plantas[1]. En suma, la provincia de Caupolican reune á la vez, por sus diversas zonas de altura, todas las producciones naturales de Bolivia.

[Nota 1: Siendo este espacio de llanuras muy semejante á Moxos, y participando de las mismas condiciones, con respecto á su vegetacion y á sus animales, puede verse mas adelante la descripcion particular de esta provincia.]

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HISTORIA

Primera época, ántes de la llegada de los Españoles.

Si hemos de juzgar por el estado presente y por las tradiciones populares, la provincia de Caupolican parece haber sido en todos tiempos habitada por tres naciones diferentes: los Quichuas, los Apolistas y los Tacanas.

Atraida sin duda por la abundancia de minas de oro, y de pastos para la cria de las llamas y de las alpacas, la nacion quichua habia fundado desde tiempos muy atrasados los pueblos de Suches y de Puyo-cucho[1]. Estos indígenas permanecieron bajo la dominacion de los Incas hasta la llegada de los Españoles, dependiendo sus poblaciones de la provincia de Guancané ó de la de Carabaya[2].

[Nota 1: Que en quichua significa rincon de nieblas: por corrupcion ha venido á llamarse Pelechuco entre los españoles.]

[Nota 2: Véanse, la historia general de los Incas al fin de esta obra; la descripcion particular de los Quichuas en las secciones que tratan de Cochabamba y de Chuquisaca; y sobre todo, el mapa antiguo de estas naciones ántes de la conquista.]

La nacion de los Apolistas ocupaba el lugar llamado por ella, en su idioma particular, Hahuachili[3], el cual se halla situado no léjos del punto en que se encuentran hoy los pueblos de Apolo y de Santa-Cruz. Estos indios eran de un color bastante atezado, de mediana estatura y de facciones muy afeminadas; su carácter era apacible y dócil; nada se sabe por lo demas acerca de sus costumbres ántes de la conquista. El idioma de que hacian uso era enteramente distinto de la quichua y de la lengua tacana.