[Nota 2: Véase, en la parte que trata de Aten, la relacion especial de esta historia.]
En 1824, despues de la memorable y gloriosa batalla de Ayacucho, Caupolican, bajo la denominacion de provincia, hizo parte del departamento de La-Paz, uno de los seis que compusieron la república de Bolivia. Un gobernador reemplazó al subdelegado; pero la condicion de los habitantes no cambió en lo mas mínimo, quedando ellos sometidos á las mismas imposiciones. En el año de 1830, el acopio de la cascarilla vino á dar una nueva vida á la provincia, por el comercio que este precioso vegetal atrajo á su interior, y solamente desde entónces los habitantes, acostumbrados al simple comercio de trueque, empezaron á conocer el valor del metal amonedado. Repitiendo lo antedicho, señalarémos por último, entre las medidas mas eficaces para la mejora de la provincia de Caupolican, su separacion, en 1842, del departamento de La-Paz, para pasar á ser una de las partes que han compuesto el nuevo departamento del Beni.
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ESTADO ACTUAL DE LA PROVINCIA.
Division política.
Con la mira de dar á conocer esta provincia lo mas ampliamente posible, voy á ocuparme por separado de cada una de sus poblaciones.
Se ha divido generalmente la provincia de Caupolican en dos partidos: el primero, que se compone de Suches, Pelechuco, Pata, Moxos, Apolo-Bamba, Santa-Cruz de Valle-Ameno y Aten, es conocido bajo el nombre de Partido-Grande, ó pueblos de Caupolican; el segundo, compuesto de San-José de Chupiamonas, Tumupaza, Isiamas y Cavinas, se llama Partido-Chico, ó pueblos interiores.
Partido grande, ó pueblos de Caupolican.
SUCHES.
Esta aldea, que es un anejo de Pelechuco, pertenece á la vertiente occidental de la cordillera oriental, y se encuentra situada sobre la pendiente misma de esta cordillera, entre dos montañas escarpadas, que son el asiento de perpetuas escarchas. Ella es una de esas numerosas colonias, cuya fundacion, tanto entre los Incas como entre los conquistadores, solo pudo ser determinada por la sed insaciable del oro. Su colocacion en medio de los escombros de antiguos é innumerables lavaderos, manifiesta efectivamente que no ha debido su creacion sino á esos laboreos mineralógicos, que han dado tantísimos productos, y que hoy mismo bastan para que mas de treinta y dos familias de indios quichuas, acostumbradas á este género de faenas, puedan procurarse el sustento necesario. El escesivo frio que reina constantemente en aquel parage, y la aridez de las montañas, no dan lugar á ninguno especie de cultivo, así es que la única industria de sus habitantes consiste en saber descubrir y arrancar de las entrañas de la tierra el preciado mineral.