Despues el collado hasta Santa-Rosa. 1

Hay que subir todavía á Cuquiputa. 1/2

Y á Cruz-Pata ó San-José. 1/2

En seguida se baja, se sube y se anda por la ladera de los collados hasta Petiapo. 2

Despues de haber descendido al valle de Pata, se camina una legua. 1

Y atravesando el rio del mismo nombre, lleno de atolladeros, solo falta que subir otra legua para encontrarse finalmente en el pueblo. 1 _______

TOTAL 33

PATA

Este canton, situado sobre una colina cubierta de plantas gramineas y de tal cual boscage ralo, se compone de unas cuantas chozas puestas en hilera: sus habitantes, que son los indios quichuas, alcanzan apénas al número de ciento sesenta y cinco. Esta pequeña poblacion disfruta, en medio del pais mas fértil del mundo, de un temperamento húmedo y abrigado, muy agradable por lo tanto. A pesar de la carestía de agua que se esperimenta, aun en la misma aldea, los lugares circunvecinos ofrecen inmensos recursos, tanto para la cría de ganados, como para el cultivo de las plantas tropicales. Las anchas playas del rio Tuyche qué está á poca distancia, los bosques de sus orillas, las llanuras de Piliapo, la quebrada de San-Antonio, y otros muchos parages donde los habitantes usurpan á la accion constante de la vegetacion silvestre algunas partículas de terreno para sus labranzas, prueban en efecto la grande feracidad de aquellas regiones casi desiertas. Nada mas que con el cultivo de la tierra, podria mantenerse allí una numerosa poblacion, miéntras que al presente solo hay un puñado de hombres que se encuentran perdidos, por decirlo así, sobre ese suelo virgen todavía.

Hoy los habitantes recogen la cantidad suficiente para ellos, de arroz, de maiz, de yucas, de bananas, de caña dulce y de maní; mas su comercio consiste solamente en un poco de arroz y de tabaco, que suelen cambiar por géneros y vestidos. Hay algunos, sin embargo, que prefieren ir á esplorar las selvas para recoger las producciones naturales, como la cascarilla, la copaiba, el estoraque, el incienso y el copal. Estos indígenas se ocupan tambien en la pesca de sábalos y de bagres que abundan en el rio Tuyche, así como en cazar los innumerables pájaros, los monos de diversas especies, los venados, ó mil otros cuadrúpedos que andan errantes por los bosques.