[Nota 8: Columba.]

Los reptiles son raros en Caupolican, y casi nunca hacen daño á los habitantes.

Entre tanto, cada año se recogen allí en copiosa cantidad los huevos de tortuga de agua dulce[1], tan abundantes en las orillas del rio Beni. Ademas, todos los rios de la provincia están llenos de pescados de diversas especies, entre los cuales los sábalos[2], que suben muy arriba hácia las cabeceras, son los mas numerosos; despues de ellos, el mucie de los Quichuas, llamado tambien velador (pez salpicado de manchas pardas y negras), los bagres[3], los sollos, los suches, y una infinita variedad, que seria demasiado largo mencionar. Hoy en dia pescan los indígenas á flechazos, ó valiéndose de una planta llamada manuno, cuyo jugo difundido en el agua, hace morir inmediatamente los pescados. Por cierto que este último medio puede solo emplearse en un pais en donde no se teme destruir al mismo tiempo la pesca venidera: en Francia, como en otras partes de Europa, tendria buen cuidado la policía de tomar sus medidas para vedarlo.

[Nota 1: Probablemente una especie del género Emys.]

[Nota 2: Paca lineatus.]

[Nota 3: Especies del género Pimelodus y Bagrus]

La vegetacion ofrece en sus variedades infinitas una porcion de plantas utilísimas al hombre. Abundan allí sobre todo las maderas de construccion, y pueden citarse, entre las mas convenientes para la fabricacion de mubles de lujo, el granadillo y el guayabo[1]. Un árbol enteramente parecido al box europeo, tan útil para los grabados, se encuentra entre otras muchas especies, aplicables á diversos objetos y que allí se presentan á escoger. Las numerosas palmeras, á la vez que suministran una madera dura como el hierro, de la que se sirven los indígenas para hacer sus flechas, producen frutas jugosas y cocos aceitosos, susceptibles de utilizarse con grande provecho: hay otros árboles, tales como el que da las almendras apiñadas, de cuyos frutos se estraeria tambien gran cantidad de aceite. El copaibo, y los árboles que crian las resinas mas variadas, como el estoraque, el copal, el incienso, la sangre de drago, la grimilla, el acco-acco, etc., etc., son abundantísimos en los bosques: mencionarémos asimismo los árboles productores de la goma elástica ó cautchuc, y algunos otros, tales como el yusuma ó canelon, que brindan sus cortezas aromáticas, del mismo modo que el campeche y el yarunilas ofrecen sus materias propias para teñir. Finalmente, la inmensa variedad de formas botánicas presenta toda clase de recursos industriales y comerciales.

[Nota 1: Llamado comunmente en Francia palixandre ó palissandre]

Entre los productos de las plantas silvestres, aun podemos citar el cacao, que ha llegado á formar en los pueblos interiores bosques considerables, que se estienden cada dia mas y mas, prometiendo recursos inagotables al comercio: sucede otro tanto con la vainilla, que crece naturalmente en las selvas.

Las plantas medicinales son multiplicadas; colocarémos en el primer rango la cascarilla[1], que abunda sobre todas las montañas vecinas á los pueblos de Pata, Moxos, Santa-Cruz de Valle-Ameno, Apolo y Aten, en donde se acopia solamente la que se cria en los alrededores, mientras que superficíes inconmensurables, tanto al norte como al sud, están vírgenes todavía, sin que jamas se haya efectuado en ellas el corte. Hay otras plantas medicinales, conocidas tan solo en el pais, como el matice[2] de los Españoles, que los indios llaman moco-moco, y cuyas hojas astringentes cierran las heridas, cortan la gangrena, y son antiescorbúticas; el vejuco[3], antídoto famoso en el pais contra la picadura ponzoñosa de las serpientes; el ebacua-ruro, nombre que significa, en lengua tacana, simiente de hijos: esta planta se compone de unos bulbos pequeños, que los indios echan en infusion en el vino, dando á beber el líquido resultante á las mujeres estériles con muy eficaz resultado. El tribi-cirué tiene entre tanto una virtud contraria á la del ebacua-ruro. Los indios del interior de la provincia, en vez de la llipta (pasta dura compuesta de cenizas llenas de potasa) que mascan junto con la coca los indígenas de los altos llanos, se sirven de una planta llamada chimacro. Emplean igualmente el chepereque como un medicamento escelente.