El Rio Yacuma nace tambien al oeste del Aperé y en la misma cerranía;
adunándose luego con el rio Rapulo, pasa inmediato á la mision de
Santa-Ana y va á reunirse con el Mamoré muy al norte de los 14 grados.
Se puede subir por él hasta el confin de las llanuras.

El Rio Iruyani tiene sus cabeceras en la llanura, y recibiendo el caudal del rio Bococa se arroja en el Mamoré hácia el norte de los 13 grados.

El Mamoré, despues de haber atesorado los caudales de estas once corrientes principales, se aduna como á los 12 grados con el rio Iténes ó Guaporé; continúa en seguida su marcha hácia el norte hasta recibir el desagüe del Beni y formar el rio de Madeiras. Tributarios del Rio Beni.

El rio Beni, del que ya se ha hecho larga mension al hablar de Caupolican, arranca de las montañas situadas al nordeste de la cordillera, en las provincias de Cochabamba, de Sicasica, de Yungas, de Muñecas y de Apolobamba; y desembocando en la llanura como á los 14 grados de latitud, recibe por el oeste los tributos del rio Mapiri, del rio Tuyche, etc. Sigue luego corriendo hácia el norte hasta los 11 grados, en donde cambia de rumbo, torciendo al nordeste para ir á incorporarse con el Mamoré á los 10 grados de latitud.

Cuando se consideran en su conjunto las corrientes que cruzan la provincia de Moxos, no se puede ménos de admirar que haya una superficie de diez y ocho grados, ó sean diez mil leguas, surcada por treinta y cuatro rios, navegables casi en todo el largo de su curso, no teniendo entretanto otro conducto para su desagüe que el rio Mamoré. Resulta naturalmente de esta singular disposicion territorial, que en la estacion lluviosa la mayor parte de las aguas de las provincia de Chiquitos, del centro de Bolivia y de la vertiente oriental bajan á la vez, con mas ó ménos ímpetu, á depositarse en el fondo de ese gran receptáculo, diremos así, que forma la provincia de Moxos, en donde no encontrando fácil y natural conducto para su derrame, cunden por la llanura, ocasionando inundaciones periódicas, de que pocos parages están á cubierto: así es que puede recorrerse casi toda la provincia en tal estacion, bogando en canoas que pasan sin impedimento alguno por sobre las pequeñas eminencias que separan á los rios. Mas, si en el tiempo de lluvias hay solamente pequeñas lenguas de terreno, que hallándose al abrigo de las inundaciones forman una especie de islas en donde se crian ganados y se labra la tierra, todo cambia de aspecto en la estacion de la seca: los rios se encajonan en sus cauces, prados magníficos sustituyen á los fangosos bañados, y la provincia presenta por todas partes un suelo virgen que se brinda á la agricultura. Su territorio es un conjunto de llanuras sobre las que se aperciben de trecho en trecho boscages aislados, ocupando terrenos mas altos, á donde no alcanzan las aguas de las crecientes anuales.

La perfecta igualdad del terreno de Moxos determina en esta provincia una disposicion geográfica muy particular. No solamente las pequeñas eminencias que deberian encontrarse entre las diversas corrientes, son enteramente agenas de su territorio, sino que tambien rios diferentes toman orígen en un mismo pantano, como sucede con el rio Machupo y el rio de Huarichona (tributario del Itonama), que nacen ámbos en el mismo lago. ¿No seria esta una ocasion oportuna para preguntar á los geógrafos demasiado sistemáticos, que en todas partes quieren que haya indispensablemente montañas entre cada surco de agua, cómo es que en este lugar no existen?

A mas de los rios que acabo de mencionar hay todavía multitud de arroyos, ramificaciones de esos troncos principales, y de los que no doy aquí la nomenclatura. Sus corrientes solo pudieran servir para la navegacion en las épocas de crecientes: en el resto del año se mantienen casi totalmente secos.

Lagos.

Si en tiempo de crecientes la provincia de Moxos, inundada casi por todas partes, forma, por decirlo así, una sola sábana de agua; en la estacion de seca las llanadas quedan enjutas, y únicamente se ven sobre las partes mas hundidas del suelo, numerosos pantanos, particularmente al este y al oeste de la provincia, sin que se encuentren muchas lagunas permanentes. Pueden citarse algunas sin embargo:

La Laguna de Chitiopa, que está situada mucho mas arriba del Cármen, y en la misma cabecera del rio Blanco, al que da orígen por consiguiente.