La segunda forma sólo se encuentra una vez[254], en la firma del testamento y de la institución del mayorazgo, el 22 de Febrero de 1498. La palabra Almirante, puesta en lugar de Christoferens, acaso fué á causa de la condición impuesta en el mismo documento á don Diego y á su descendencia directa de firmar solamente el Almirante, aunque tuvieran otros títulos[255].

Admira, seguramente, al ver las cartas de Colón, la pedantesca uniformidad con la que el grande hombre pintaba esta larga firma, separando con puntos solo cuatro de las siete misteriosas iniciales. La autenticidad de un documento firmado por Colón se pone en duda (Navarrete, t. II, pág. 307) cuando las iniciales X M Y tienen también puntos; y si, en el XPOFERENS, el XPO no está separado del FERENS.

La imitación de esta larga y fastidiosa firma, en la que desaparece el nombre de Colón, está expresamente prescrita á los sucesores en el mayorazgo. «Quiero que D. Diego, mi hijo, ó cualquier otro que heredare este Mayorazgo, firme de mi firma, la cual agora acostumbro, que es una X con una S encima, y una M con una A romana encima, y encima della una S, y después una Y griega con una S encima, con sus rayas y vírgulas, como yo agora fago, y se parecerá por mis firmas, de las cuales se hallarán muchas, y por ésta parecerá.» La expresión rayas y vírgulas es para mí poco inteligible, porque las quince firmas que poseemos en las cartas de Cristóbal Colón publicadas en Génova en el Códice Colombo Americano y en Madrid en los Documentos diplomáticos de Navarrete, no tienen vírgulas, sino los cuatro puntos[256], cuya importancia acabamos de mencionar.

La recomendación que el Almirante hace á su hijo relativamente á las iniciales, objeto de recientes y graves polémicas, prueba de un modo claro que las letras S. A. S. son accesorias en relación con las X, M é Y. Los puntos indican, al parecer, la terminación de las tres palabras Christus (X——S.), María Sancta (M——A.) y Yosephus (Y——S.). La última letra de las desinencias está colocada por encima de X, M, Y, como algebráicamente se coloca un exponente. Para llegar al misterioso número de las siete letras, la S de María Sancta se encuentra encima de toda la firma cifrada del Almirante.

Spotorno explica también la cifra Christus Maria Yosephus (Mr. Irving prefiere Jesús, t. IV, pág. 438) ó por Sálvame Christus, Maria, Yosephus (Códice Colombo, pág. 67). Bossi encuentra aventuradas todas las tentativas de explicación (Vita di Crist. Col., pág. 249).

La devoción del Almirante llegaba á tal extremo, que aun en lo alto de la página escribía con frecuencia la fórmula: Jesús cum Maria sit nobis in via. Amén.

Así, en efecto, la encontramos en el principio del libro de las Profecías (Navarrete, t. II, pág. 260). El hijo elogia, además, la elegante forma de la letra de su padre. «Con tan buena letra, dice (Vida del Almirante, cap. 3), que bastara para ganar de comer.»

En vez de estas largas fórmulas que en la Edad Media se ponían á la cabeza de un escrito, los eclesiásticos de la Península y de la América española tienen la prudencia de poner una cruz «para arrojar al diablo que se apodera de todo papel».

DISPOSICIONES TESTAMENTARIAS DE COLÓN.

Existen de Colón dos testamentos y un codicilo; tres documentos que frecuentemente han sido confundidos y cuya autenticidad ponen en duda algunos historiadores.