[104] Para no estar repitiendo continuamente los mismos nombres, las letras C., R. y P. puestas después de una posición indican, como en la analogía de los sinónimos botánicos, que el nombre corresponde á los mapas de La Cosa ó al de Rivero, ó al Diario de navegación de Ponce de León. La letra M. designa los nombres usados ahora. Como para la identidad de los nombres es preciso recurrir sin cesar á los Diarios de ruta de Colón, al pleito entre su hijo y el Fisco, y á otros documentos oficiales, las cifras (I, 79 ó III, 579) puestas entre paréntesis, indican los tomos y las páginas de la grande obra de Navarrete. De este modo facilito al corto número de personas que desean conocer el detalle de las posiciones, la forma de comprobar los resultados que expongo.

[105] Es el Viejo cabo Francés (longitud 72° 17′), que no debe confundirse con el cabo Francés actual, situado hacia el NO. de la isla (longitud 74° 38′).

[106] Según los recientes trabajos hidrográficos de Ricardo Owen, esta diferencia es de 4° 20′, y por los cálculos de Oltmanns del año 1810, es de 4° 16′. Tomando la distancia indicada por escala en el mapa de La Cosa, la misma carta da de distancia (diferencia de longitud) del cabo Tiburón (cabo de San Miguel, de La Cosa y de Colón; Herrera I, 2, 15) al cabo más oriental (cabo del Higuey, R., cabo del Engaño, M.), 6°. Los mapas modernos dan 6° 2′. Esta comparación sólo prueba que la forma general de Haïti es bastante exacta. Aplicando la misma escala á la isla de Cuba, se la encuentra exacta hasta más allá del cabo de Cuba, C., pero, por lo extraordinariamente estrecha que es la parte occidental de la isla, el largo completo desde la isla de Pinos al cabo Maysi es falso en 1° ¾ de 8° ¼. Más adelante volveré á hablar de la desigualdad de las escalas por las cuales se ha trazado en longitud y latitud el mapamundi, aun en los trópicos.

[107] Podría creerse que es el banco de Abre los Ojos; pero los Bajos de la Plata debían llamar mayormente la atención por su tamaño y forma más regular de cuadrilátero.

[108] Baracoa está demasiado al Occidente en el mapa de Rivero. En el que yo publiqué de la isla de Cuba en 1826, este puerto se encuentra á 21′, y según el mapa de Owen á 23′ al Oeste del cabo Maysi. Como mi obra debe contener cuanto se relaciona con los antiguos nombres dados por Colón á las posiciones en el mar de las Antillas, debo advertir aquí que el cabo Maysi, llamado por Cosa Punta de Cuba, no recibió nombre alguno en el primer viaje de Colón (Nav. I, 78); vió este cabo muy hermoso á distancia de siete leguas, sin querer reconocerlo de cerca á causa del vivo deseo que tenía de llegar á la isla Babeque. En el segundo viaje, 4 de Diciembre de 1493, le dió el raro nombre de cabo de Alpha y Omega, porque, en la firme persuasión de que Cuba formaba parte del continente de Asia, el cabo Maysi era á la vez principio de la India para los que iban del Oeste y fin de la India para los que venían de Oriente. (Vida del Almirante, cap. 30.) El amigo de Colón, Pedro Mártir de Anghiera, da extensas explicaciones acerca de esta denominación alfabética que expresa todo el sistema del Almirante de buscar el Oriente por Occidente. «Joannæ initium vocavit (Colonus), α et ω eo quod ibi finem esse nostri orientis, cum in ea sol occidat, occidentis autem cum oriatur arbitretur. Constat enim esse ab occidente principium Indiæ ultra Gangem: ab oriente vero, terminum ipsius ultimum.» Oceánica, Dec. I, lib. III, pág. 34, ed. Colón, 1574.

[109] La vuelta á España por el canal de Bahama (Herrera, Dec. I, lib. IX, cap. 12).

[110] Este nombre indígena (Hetera ó Etera) ha sido convertido por corrupción en Eleuthera.

[111] Anghiera, Oceánica, Dec. II, lib. X, pág. 202, llama á la isla Bimini, Bojuca ó Aguaneo, y ruega también al Papa que no tome la cosa por jocose aut leviter dicta.

[112] Mapa del golfo de Méjico.

[113] Confieso, sin embargo, no comprender bien lo que Colón añade al fin, hablando de un promontorio pedregoso (isleo), perteneciente á la Isabela: «quedaba el dicho isleo en derrota de la isla Fernandina, de adonde yo había partido Leste oueste.» Fernando Colón sólo habla de los secretos de la isla Samoet que tenía al Almirante enamorado de su belleza; nada dice de la dirección de la ruta, ni de la distancia que no podía ser muy considerable, puesto que la recorrió en una mañana.