—Ya ven ustedes ahora cuál es el amor del cual se muere y cuál es aquél que no consigue matarnos.
—Sí—repuso un joven,—pero, ¿y si yo dijese que cuando ustedes quieran puedo contarles una historia en la cual el novio muere sin remedio y el padre es allí el superviviente?
—Eso nos demostraría—dijo el conde riendo—que, si las historias pueden probar mucho en literatura, no prueban en moral absolutamente nada.
FIN