Mas, en tanto que la mayor parte de los medicamentos que tienen una accion de duracion mas larga, mas fija, mas permanente, mas profunda, desarrollan las dos acciones lentamente, con regularidad y segun el grado de sensibilidad del organismo; el alcanfor, sustancia muy volátil, cuya accion es de duracion corta, efémera, las desarrolla rápidamente y con poca regularidad. Sus efectos pueden compararse á los de un acceso de cólera que escita tumultuosamente, pero que abate despues sin medida.
§ II.—Efectos fisiológicos.
La accion del alcanfor se espresa del modo siguiente: sensacion de calor precedida de una sensacion de frescura, ligera escitacion precedida de algun abatimiento, calor como por bocanadas hácia el corazon, el cerebro y la médula espinal (este último síntoma ha sido principalmente observado por nosotros, y con no menos constancia que los demás, en los ensayos que hemos hecho para la obra que publicamos); calor general, pulsaciones en las vísceras y en la cabeza, palpitacion de corazon, ardor y rubicundez en la cara y en toda la superficie cutánea; sobreescitacion de los sentidos, de la vista en particular, sensibilidad exagerada de la piel, congestiones de las mucosas y de las vísceras, de donde resulta ardor al orinar, disuria, romadizo, náuseas, opresion, dolores congestivos, exaltacion de la inteligencia. Estos son los síntomas menos constantes, síntomas que son seguidos de un estado espasmódico y de la astenia que es mas durable, y que conduce á la relajacion, al abatimiento, á la postracion, y que ordinariamente son los siguientes: flujo de orina, diarrea, sudor, vómito, diminucion del pulso y del calor, convulsiones tetánicas y epileptiformes, cefalalgia gravativa, pesadez de los miembros, abatimiento moral, embotamiento de los sentidos, temblor, síncope, parálisis.
Durante este período asténico, el frio que primeramente se presenta, aumenta rápidamente y se hace glacial. La sensacion de frescura sentida desde el principio, y apenas indicada por algunos esperimentadores, es, con algunas ligeras indisposiciones, el indicio de la impresion del medicamento sobre el sistema nervioso; y la escitacion fugaz é intermediaria del sistema sanguíneo que precede al período espasmódico, no puede ser debida mas que á la rápida absorcion del alcanfor y á su accion difusible; pero el estado nervioso recobra el dominio y se atribuye toda la accion de este medicamento, porque el sistema sanguíneo solo la espresa por una debilidad, que la astenia nerviosa y la inercia cérebro-espinal oscurecen.
La accion espasmódica del alcanfor es directa, y, sin embargo, ha sido negada por Giacomini, alegando precisamente la larga cita de la esperiencia de Alexandre, que arriesgó perder la vida por esperimentar los efectos espasmódicos y las convulsiones epileptiformes. Esta accion espasmódica del alcanfor es esencial y no inflamatoria, directa y no consecutiva de la alteracion de los líquidos y sólidos. Lo singular que ofrece la doctrina del profesor de Pádua, es que hace del alcanfor un medicamento hipostenizante cardíaco-vascular y espinal, lo cual es exacto, así como por una de sus peculiares contradicciones afirma indirectamente sus efectos espasmódicos.
Mr. Trousseau se admira de las enormes contradicciones de sus antepasados, y busca un vínculo natural que les una. Cree haberle hallado en la esposicion difusa de tres órdenes de fenómenos, en los que la accion química y mecánica juega un gran papel. El lector juzgará, pero es conveniente que lea el largo y erudito artículo del profesor de Paris, y la cuestion entonces quedará reducida á sacar una conclusion práctica.
La tésis que sostenemos está demostrada, no solo por los efectos fisiológicos de este medicamento, sino tambien por sus efectos clínicos, y seria supérfluo pretender establecer otra opinion sobre su electividad, objetando la versatilidad de sus efectos y los casos de envenenamiento producidos en un órden no diferente del que hemos indicado, pero sí mas irregular. Las propiedades del alcanfor manifestadas por las curaciones obtenidas están todas basadas en sus efectos espasmódicos, nerviosos é hipostenizantes, como lo hemos hecho ver.
§ III.—Efectos terapéuticos.
Tan eficaz como es el alcanfor en el frio mas intenso del estado prodrómico de una afeccion nerviosa ó de una fiebre grave, tanto mas impotente es en el frio que resulta de la cesacion de la reaccion, á no ser que la ataxia domine. La agudeza y la rapidez de su accion le hacen generalmente impropio al tratamiento de una enfermedad crónica, y en particular orgánica; su mayor utilidad consiste en su importancia como medio abortivo, á la dósis de 2 á 3 gotas de la tintura (espíritu de alcanfor), repetida varias veces, aun cada cinco minutos, hasta que empiece la sedacion ó la reaccion. Su efecto es resolver los espasmos, regularizar la calorificacion, reanimar la periferia, hacer cesar las evacuaciones peligrosas, producir la diaforesis y bienestar general, seguido de un sueño reparador que se le puede considerar como crítico.
Los síntomas que constituyen su indicacion son: invasion brusca, frio violento y glacial, desfallecimiento, calor interior, cólico, náuseas, vómito, diarrea acuosa, supresion de orinas ó frecuente emision de estas muy claras, calosfríos, calambres en los miembros y aun en las vísceras, cefalalgia constrictiva, espasmos y convulsiones distintas, neuralgias terribles, sed, éstasis sanguíneo en los capilares subcutáneos, y azulamiento de los dedos de las manos, que están helados, piel fria y viscosa, relajacion de los esfínteres y deposiciones acuosas involuntarias, sudores frios, postracion paralítica, pulso pequeño y duro, ansiedad moral y orgánica.