Algunos autores le han recomendado en el asma esencial, en la oftalmía crónica, en la impotencia, en la hemicránea, pero sin precisar mas sus indicaciones.

Se ha sacado un partido ventajoso del café en las personas nerviosas y delicadas para calmar la escitacion nerviosa, la agitacion de los dolores que entorpecen el curso de una fiebre ó que la invaden desde el principio; provoca generalmente el sudor que produce una resolucion favorable; en este caso es mas útil que el acónito, porque este se refiere mas bien á la agitacion que depende de la violencia de la fiebre. Para diferenciar mejor su accion, agregarémos que el arsénico se adapta mejor á la ansiedad, á la angustia con abatimiento, la nuez vómica á la irritabilidad de la fibra, el beleño á la violencia del delirio.....

Ningun medicamento obra mejor para disipar una congestion cerebral ocasionada por una fuerte emocion, siquiera la congestion se eleve hasta la apoplejía. Su accion especial, en fin, sobre el cerebro eleva al café al rango de un medicamento precioso en algunas apoplejías nerviosas y aun sanguíneas precedidas de grande actividad intelectual y sensorial, vértigos y exaltacion de la sensibilidad de la fibra, en personas que ejercitan mucho el cerebro.

El delirium tremens reclama el uso del café, ya en el principio si hay impresionabilidad escesiva, ya en el tercer período, al lado del árnica; el opio y el estramonio corresponden tan solo al segundo período, al estado congestivo, y la nuez vómica á la gastricidad del primer período.

Las neuralgias propias del café son intensas, por accesos, y tienen una agudeza y rapidez estraordinarias. Aun cuando la manzanilla y spigelia sean hasta cierto punto análogas, sus indicaciones exigen mas nerviosidad y personas mas sensibles é impacientes para el dolor, no solo por temperamento, sino tambien por circunstancias ó disposiciones del espíritu. Los trabajos mentales y las emociones vivas agravan en general el dolor, el reposo le exaspera igualmente ó le hace reaparecer, lo cual es aplicable con particularidad á la hemicránea esencialmente nerviosa, y que se presenta muchas veces al despertar con la menor escitacion esterior ó á la primera emocion. El clavo histérico cede tambien al café, si hay zumbido de oidos, palpitaciones, timpanitis hipogástrica, deseos venéreos, inconstancia en los placeres y en el carácter.

La escesiva escitacion, durante las reglas abundantes, reclama café, y acaso la manzanilla y la nuez vómica. El útero, foco de grandes escitaciones nerviosas, es al parecer muy susceptible á la accion del café: este medicamento disminuye y arregla el flujo catamenial en las mujeres muy impresionables; calma los dolores violentos del parto, y la escesiva sobreescitacion que le acompaña ó le sigue.

Dósis.—En muchos envenenamientos, como los producidos por el opio, la belladona, se usa el café tostado como antídoto; en otras circunstancias es mas útil emplear la tintura del café crudo á la dósis de algunas gotas en agua: á veces es mas conveniente administrar tan solo débiles fracciones de la tercera ó décimaoctava atenuacion, como por ejemplo en los casos de neuralgias esenciales ó de accidentes puramente nerviosos.

COLCHICUM AUTUMNALE (Cólchico).

§ I.—Historia.

La raiz fresca preparada segun arte, es la parte usual de esta planta, de la familia de las monocotiledóneas de Juss.—De la hexandria triginia, de Linn.—Las numerosas observaciones que de los efectos fisiológicos y químicos del cólchico se han recogido, nos inducen á creer que no está aun suficientemente conocido. Antes que se estudiasen sus efectos sobre el hombre sano, ya el cólchico habia sido preconizado y empleado en las hidropesías de las cavidades trisplánicas; posteriormente se abandonó su virtud hidragógica, para aceptar otras propiedades drásticas y diuréticas. Bien pronto se reconoció su eficacia en la artritis, aunque sin espresar las indicaciones precisas para su uso. Tambien se le ha administrado hace mucho tiempo en oftalmías, inflamaciones de la matriz y diversos padecimientos de este órgano, en afecciones reumáticas y neurálgicas muy diversas por su forma y por su sitio, en erisipelas, el prúrigo, leucorreas, corea, histerismo. Cualquiera pudiera creer que estos datos tradicionales están basados en el conocimiento de los efectos fisiológicos del cólchico, efectos conocidos antes y olvidados despues, porque las modernas esperiencias no contradicen la mayor parte de las aplicaciones clínicas de la antigüedad, antes bien detallan con mas exactitud sus indicaciones; pero esto solo prueba que ha sucedido con el cólchico lo que con otros medicamentos antiguamente usados, que posteriormente se han abandonado, y luego han vuelto á rehabilitarse.