El cobre no modifica la corea sino cuando es crónica ó muy incipiente y parcial; los espasmos y las convulsiones no son continuas; el enfermo tiene buenos momentos, si bien los músculos voluntarios están en una escitacion continua.

Los espasmos histéricos y la eclampsia del cobre se aproximan á las convulsiones epileptiformes. Las vísceras del bajo vientre participan del estado convulsivo; hay repugnancia, vómito, regurgitaciones dolorosas ó diarrea, constriccion en la garganta, pero sin fenómenos consecutivos. La ignacia, el platino y la valeriana tienen algunas analogías con el cobre.

Este medicamento corresponde á la epilepsia puramente nerviosa, esencial, con palpitaciones musculares, gritos repentinos al principio, caida rápida, contorsiones, convulsiones que de las estremidades convergen hácia el tronco. El acetato de plomo, tan poco conocido aun, podria ser análogo; necesario es indicar, sin embargo, que el plomo metálico corresponde á las convulsiones epileptiformes que, partiendo del tronco y de las vísceras, convergen hácia las estremidades; el cerebro es el último que se afecta; verificándolo antes la periferia en el cobre. El carbonato de cal y la belladona son útiles en un tratamiento de este género, por distintos motivos que el cobre, y los tres se completan mútuamente. El zinc cubre mejor que ninguno otro los gritos y prodromos de una epilepsia, por cuya razon puede estar indicado y ser uno de los medicamentos en un tratamiento semejante. Es muy importante tener en cuenta, particularmente en esta horrible enfermedad, el estado moral, que en el cobre es análogo al de la melancolía, deseo de la soledad, la antropofobia, el aislamiento hasta la alucinacion y la manía.

Es preciso pensar en el cobre, cuando á consecuencia de accesos frecuentes de epilepsia, los enfermos conservan la vista huraña, los ojos brillantes ó apagados, las facciones sombreadas, el aspecto angustioso, grande desigualdad de carácter, laxitud, grande debilidad muscular, movimientos y estremecimientos involuntarios, y grande impresionabilidad de todos los órganos. El acetato de cobre se ha manifestado sobre todo útil á consecuencia de accidentes convulsivos en algunas afecciones mentales caracterizadas por la tristeza, el miedo ó susto y una exageracion hipocondríaca.

Indicarémos otra propiedad del cobre que quizá algun dia recibirá una legítima sancion, relativa á su estension á los espasmos viscerales, la cual consiste en su eficacia contra las toses convulsivas en el segundo período de la coqueluche. Su indicacion es justa y completa, si la tos está desprovista de todo elemento flegmásico. En los accesos la cara y los labios están azulados, los ojos equimosados, y cuando se presentan por la noche, que es lo mas frecuente, producen vómitos por el dia, lo cual no es privativo del cobre; el espasmo es prolongado, la respiracion interrumpida, la rigidez del cuerpo tetánica; hay asimismo calambres, y terminados los accesos, los enfermos tiemblan, vomitan, están abatidos, aunque menos que en la belladona, cuya accion se dirige al cerebro, y que corresponde además al elemento flegmásico. Lo que parece diferenciar la drosera del cobre, es que este no tiene el frio de las estremidades, ni la epistaxis de aquella, y que la drosera no tiene la suspension de la respiracion hasta el mismo grado, ni la rigidez tetánica, y la apariencia de asfixia que caracteriza los casos graves propios del cobre y principalmente del acetato de cobre.

Varios prácticos han indicado el cobre para el crup antes de la formacion de las falsas membranas, y en el elemento convulsivo de esta afeccion, caracterizado por la angustia, la respiracion convulsiva, la ronquera pertinaz, la tos seca con sofocacion: estos síntomas del cobre pertenecen mas bien al último período del crup y á sus consecuencias; y decimos del cobre, porque todavía se conoce muy poco la accion de sus sales, y á las que tal vez en un porvenir mas ó menos remoto se las dará mayor importancia en la coqueluche, en el catarro sofocante, en la angina de pecho..... Mas el uso del cobre en el asma nervioso y espasmódico está justificado, tanto por los síntomas patogenésicos como por hechos prácticos, pero con la circunstancia de que la mayor parte de los accidentes asmáticos tienen su orígen en el espasmo de los músculos voluntarios de la respiracion.

Quisiéramos, para terminar, poder establecer las indicaciones del cobre en las lesiones orgánicas y las afecciones cutáneas. Su eficacia en estos casos no está suficientemente comprobada por los hechos. Aceptando el hecho aislado de la accion del acetato de cobre sobre el dérmis para la produccion de vegetaciones sicósicas, se puede utilizar esta sal en la sícosis rebelde, así como tambien en las afecciones dartrosas, rebeldes, secas, con prurito y escamas, en ciertas cáries indolentes, sin supuracion y estacionarias, y por último en úlceras costrosas inveteradas.

Dósis.—Se usa al interior la primera, segunda ó tercera trituracion del cobre ó de sus sales á la dósis de 1 á 4 decígramos en veinticuatro horas y por fracciones frecuentemente repetidas, en casos en que la actividad de la reaccion ha sufrido graves ataques como en el cólera; pero es mas comun y mas útil el uso de dósis mas débiles, de la sesta ó duodécima atenuacion. Las neuralgias y las lesiones de la sensibilidad requieren ó son suficientes las atenuaciones aun mas elevadas; las afecciones locales y las lesiones orgánicas exigen á veces el uso de las trituraciones, y además la aplicacion local del acetato de cobre para la cauterizacion de las aftas, de las úlceras, y en ciertas oftalmías granulosas.

DIGITALIS PURPUREA (Digital).

§ I.—Historia.