§ I.—Historia.
Este mineral es un sulfuro ó protosulfuro de antimonio, y se prepara por trituracion con azúcar de leche. El nombre de antimonio procede de los funestos resultados que produjo en los religiosos que estudiaron sus efectos.
El antimonio parece haber sido conocido desde la mas remota antigüedad médica, si bien se limitaba á emplearle al esterior. En los siglos XV y XVI se le honró, y muchos médicos disertaron larga y vivamente en pró y en contra de su uso. Fué condenado por un decreto de la facultad de Paris del 3 de agosto de 1566 y prohibido por un acuerdo del parlamento. Cincuenta años despues, la facultad escluia de su seno á uno de sus miembros, á Mr. Paulmier, por haber contravenido al decreto, lo cual no impidió que un gran número de médicos prescribieran en secreto preparaciones de antimonio. En 1637 fué sin embargo admitido en la farmacopea en calidad de purgante, por un acuerdo del parlamento, y un nuevo decreto de la facultad del 16 de abril de 1637 ordenó su uso. Bien pronto se reanimó la discusion, y Guy Patin[21] se presentó como uno de los mas fogosos adversarios de un medicamento que debia conquistar un rango distinguido en la materia médica y ser preconizado contra todas las enfermedades ó poco menos.
El antimonio crudo y el tártaro estibiado son los solos antimoniales conocidos por sus efectos fisiológicos y los únicos que deben formar parte de nuestros estudios.
Se observa bastante analogía en los efectos de uno y otro para no dejar de reconocer la presencia de una misma sustancia; en uno y otro hay sin embargo bastantes particularidades para dar la debida importancia á las que pertenecen á cada uno de los dos. Los tratarémos, pues, separadamente, anticipando á su estudio especial la idea general, de que si los dos tienen relaciones bien marcadas con el nervio neumo-gástrico, se nota la diferencia de que el antimonio crudo afecta mas particularmente la parte inferior, y que el tártaro estibiado obra con especialidad sobre la superior.
§ II.—Efectos fisiológicos.
Los efectos del antimonio sobre el moral espresan la agitacion y el mal humor, con frecuencia la tristeza, la taciturnidad y la inquietud sobre su suerte. El delirio es pasivo; hay síncope y sensacion de debilidad y de vacuidad de la cabeza, somnolencia por el dia y sueño inquieto por la noche. Los calosfríos y el frio dan lugar al sueño y al calor, y en la cama se declara el sudor, que puede presentarse en todos tiempos: á veces es abundante, pero siempre fácil, dulce, inodoro y sin ardor en la piel; se observa un sudor frio y pegajoso; el sugeto está muy friolero, y si se manifiesta el calor, es por movimientos congestivos en la cabeza y otras partes, frecuentemente con frio en los piés ó sensacion de frio interno.
El antimonio presenta en sus efectos, aunque rara vez, un estado febril notable por su intermitencia. Fuera de esta especie de accesos, el pulso es concentrado, pequeño, raro, irregular, ofreciendo unas veces dos pulsaciones mas rápidas, y otras, dos mas lentas; es el pulso completamente abdominal. En los accesos, el pulso es lleno y acelerado; hay palpitaciones, movimientos congestivos, rubicundeces de la cara, si bien esta escitacion del sistema sanguíneo es precedida de grande postracion, de lentitud en el pulso, y de frio generalmente de larga duracion, agravado por el movimiento y la accion del aire. El calor es escesivo y con sed, agravado por el menor movimiento; el sudor es de los mas copiosos, y el calor que le sucede de nuevo, pone fin al acceso. Estas especies de accesos de fiebre sobrevienen ordinariamente por la tarde y el sudor tiene lugar durante la noche. El sudor aparece algunas veces al mismo tiempo que el calor; pero es mas frecuente que estos dos estadios sean de mucha duracion y distintos; lo escesivo del sudor es característico, á no ser que los vómitos y una salivacion estraordinaria detengan la fluxion cutánea ó abrevien su duracion. Cuando los vómitos preceden al acceso ó complican el estadio del frio, es cuando se observan los sudores frios, el síncope, grande ansiedad y palpitaciones violentas.
El vértigo, el dolor de cabeza estupefaciente, un estado en el cerebro semejante al que acompaña á la embriaguez, y algunos dolores mas ó menos vivos en la cabeza, conducen á la eleccion del antimonio en ciertas neuralgias reumáticas del cuero cabelludo y de la cara, y contra los dolores que coinciden con afecciones cutáneas mal desarrolladas, ó con una supresion del sudor y el abotagamiento de la cara.
Las neuralgias del resto del cuerpo son generalmente tirantes, se presentan á lo largo del dorso, en las profundidades de los miembros y en las articulaciones, particularmente en la rodilla, en la cadera, en los dedos de piés y manos, en el dedo gordo con una forma artrítica. Se observan algunos dolores contusivos, pesadez y adormecimiento de los piés; grande debilidad muscular, sin síntomas de parálisis, á no ser que se tengan por tales algunos accidentes espasmódicos, convulsivos de los músculos, calambres en fin, particularmente en los miembros inferiores, ó tambien un temblor general y movimientos convulsivos de la cabeza y de los miembros, precursores de la muerte, en casos de envenenamiento. La vista está alterada, hay ceguera y abolicion del oido, y por lo general zumbido de oidos, sordera pasajera y varios accidentes neurálgicos sin importancia. La voz es débil, ronca, y aun nula, si bien reaparece en el reposo.