ANTIMONIUM TARTARICUM (Antimonio tartarizado.—Tártaro estibiado).
§ I.—Historia.
Es el tartrato antimoniado de potasa, ó tartrato de potasio y de antimonio. Gran número de médicos de diversas escuelas han contribuido á enriquecer la materia médica con preciosas observaciones sobre las propiedades de este medicamento, y todas concuerdan con las esperimentaciones fisiológicas de Stapf, de Moor, etc..... Unas y otras se corroboran mútuamente al establecer las relaciones especiales de este medicamento con el sistema nervioso ganglionar, y al reconocerle propiedades análogas á las del antimonio crudo, si bien mas intensas.
Se conoce el abuso que de este medicamento ha hecho el sistema italiano, y las singulares publicaciones á que ha dado lugar el contra-estimulismo. Los prácticos mas discretos han sacado un dato precioso. Para ellos, el tártaro estibiado era el medio antiflogístico mas seguro y mas cómodo, á la dósis de 5 centígramos en 1 ó 2 litros de agua tomada por fracciones. A esta dósis se obtienen los efectos sedativos del medicamento, la diminucion y desaparicion de la fiebre y una suspension sin accidente y sin mas evacuacion que un sudor dulce y continuo.
Por este medio se obtiene tambien la cesacion de la fiebre con turgencia y violenta neuralgia en las partes superiores del cuerpo, ó con flegmasía, como en la otitis congestiva y en ciertas fluxiones de la mejilla con fiebre violenta. Tales son en resúmen los efectos de la ipecacuana á igual dósis, y aconsejamos que no olvide nadie esta advertencia, porque hay casos en que el acónito y otros medicamentos al parecer indicados, son ineficaces, y porque hay fiebres cuyo carácter, mas bien gástrico ó catarral, que inflamatorio, ceden muy bien al tártaro estibiado empleado de esta manera.
§ II.—Efectos fisiológicos.
Nos limitarémos á algunos puntos de comparacion entre los efectos del tártaro estibiado con los del antimonio crudo. La fiebre provocada por el primero es mas marcada, los síntomas de reaccion mas violentos, así como los de concentracion y el frio, que se elevan hasta el síncope; el ardor epigástrico, los vómitos, las deposiciones, los espasmos, en particular los del exófago, son mas pronunciados, y todavía mas los síntomas relativos al pecho: pulso pequeño, respiracion corta, opresion asmática, hepatizacion del pulmon, inyeccion de la mucosa pulmonar y espectoracion abundante. El tártaro estibiado, por sus síntomas diatésicos, produce una alteracion profunda de la vida, y espresa su modo de accion sobre el sistema nervioso ganglionar, accion debilitante que tiende al aniquilamiento del influjo nervioso en los tejidos y órganos de la vida vegetativa del organismo en general, y de los pulmones y vísceras abdominales en particular; su accion se estiende hasta el reblandecimiento y ulceracion de las mucosas.
No es pues de admirar que se cuente, entre los efectos generales, el frio interno, la grande disposicion al frio, los sudores frios, los sudores y las secreciones mucosas abundantes y dulzosas, insípidas mas bien que ácidas ó elaboradas, la angustia y la agitacion, accesos de vértigo, coma letárgico, abatimiento, debilidad muscular estremada, temblor de los miembros, adormecimiento é insensibilidad, principalmente de los miembros, neuralgias, calambres, convulsiones, salto de tendones, desfallecimiento, sin que á pesar de esto haya parálisis.
Debemos consignar un carácter particular que no carece de importancia en las indicaciones del tártaro estibiado, el cual consiste en el endolorimiento y sensibilidad exagerada de todo el cuerpo, mas notable en el epigastrio y vientre; se la observa igualmente en el interior: el estómago está sensible y se resiente hasta del contacto de los alimentos que se ingieren: esta sensacion se reproduce en los intestinos como si estuvieran llenos de cuerpos duros; y por otra parte, el adormecimiento y la estrema debilidad muscular, las manchas de color oscuro bastante grandes é indolentes, la insensibilidad de los dedos cuya punta está seca y como muerta, pueden pasar por el último término de la sensibilidad exagerada, y revelar la naturaleza asténica y su orígen en la influencia de los nervios de la vida orgánica.