De la familia de las corimbíferas, de Jussieu, y de la singenesia poligamia, de Linneo.—Este medicamento era mucho mas conocido en la antigüedad que en la época en que el célebre reformador de la materia médica descubrió sus propiedades por la esperimentacion en el hombre sano, dotando á la terapéutica con uno de sus mas poderosos agentes. Ratier decia[24] que el árnica obra sobre las vías digestivas y secundariamente sobre el cerebro, concluyendo con estas palabras: «Es inútil hablar de sus pretendidas cualidades vulnerarias, que le han valido el nombre de panacea lapsorum.» Aun para los medicamentos mas útiles era indispensable llegar á confirmar sus propiedades por ensayos en el hombre sano, para que su uso en el enfermo se hiciese con reglas positivas, pues los datos tradicionales caen en el olvido. Esto no obstante, dos siglos antes de Ratier y de Hahnemann[25], se han escrito estas palabras: «En las contusiones y las caidas tiene el árnica una virtud tan grande y es tan directa, que apenas se encuentra en los tres reinos de la naturaleza un remedio simple tan eficaz.» En el dia, gracias á los trabajos modernos y á los ensayos fisiológicos de esta planta, sus propiedades se han divulgado de otro modo y se han confirmado para siempre con la esperiencia. Pero es triste el ver que este medicamento no se halle mencionado en la mayor parte de las materias médicas de nuestra época.

§ II.—Efectos fisiológicos.

No podemos decir que el árnica amortigüe la circulacion capilar como el carbon vegetal, porque el éstasis sanguíneo que determina en las últimas ramificaciones del sistema arterial, y no venoso, no es un éstasis pasivo: su accion es erética; produce en los vasos un movimiento de constriccion, por una accion especial sobre la fibra orgánica, ya muscular, ya fibrosa, siendo opuesto en esto á la stafisagria, cuyos equímosis son pasivos. Se ha querido comparar la accion del árnica á la de la pulsatila, despreciándose el carácter fundamental del último, que tiene una accion especial sobre el sistema venoso. Ni aun el arsénico, por sus efectos sobre el sistema capilar, puede compararse con el árnica, sino mas bien con el carbon vegetal.

La accion especial del árnica sobre la estremidad de los vasos sanguíneos arteriales, y hasta en el sistema capilar en general, se confunde con su accion sobre la fibra orgánica, accion que parece directa si se considera que el carácter del árnica es obrar de la circunferencia al centro, y de afectar todos los sistemas, especialmente las membranas fibrosas, el periostio, las membranas serosas y hasta las mucosas. La estremidad de las últimas ramificaciones nerviosas son las que parece sienten primeramente, ó de un modo mas pronunciado, su influencia, y los centros nerviosos solo se afectan despues del golpe ó directamente por la afeccion de los vasos capilares, lo cual esplica su accion sobre el cerebro y la médula oblongada. La árnica está, pues, indicada por la condicion de que la irritabilidad de la fibra, el eretismo y la afeccion de la red capilar y nerviosa constituyen el fondo de la enfermedad ó son el efecto de una conmocion, de una violencia esterior, y aun del estupor seguido de reaccion. Este eretismo repentino ó consecutivo al estupor, á la inercia momentánea, se observa en todos los aparatos y en todas las funciones. El moral ofrece, por una parte, la postracion, la indiferencia, la falta de atencion y de memoria; y, por otra, la ansiedad, la agitacion, el mal humor, la irritabilidad. Los órganos, en general, presentan estos dos grupos de síntomas bien diferentes: exaltacion y decaimiento de las propiedades vitales.

La exaltacion tiene un sello nervioso evidente; sobreviene despues del decaimiento ó de una impresion que se estiende desde la periferia á los centros, y nunca es tan viva como en la periferia ó en los órganos de los sentidos. De aquí se deduce que el delirio no se halle en los efectos de la árnica; la escitacion del cerebro se limita á la ansiedad, al esceso de la sensibilidad que no puede soportar la luz, el sonido y el ruido; y si el eretismo del cerebro provoca el delirio, es pasajero y sin carácter particular. Es mas propio de este medicamento el producir sueños, que simulan el delirio, ó una somnolencia comatosa con agitacion y estravagancias. El incremento de la sensibilidad no existe tan solo en los ojos y los oidos, sino que se estiende á toda la superficie cutánea, en la que la sensibilidad y la contractilidad adquieren una agudeza estraordinaria y se elevan hasta las convulsiones y el tétanos. Lo contrario no se observa jamás, y el decaimiento de las fuerzas, el coma, la parálisis de un lado del cuerpo, que son otros efectos de la árnica, no constituyen nunca un estado de insensibilidad general.

Los accesos de desfallecimiento, la parálisis, la caida de las fuerzas, la rigidez de los músculos, la pesadez y adormecimiento de los miembros, no están aislados de algunos síntomas eréticos, tales como cansancio doloroso, estremecimiento muscular, laxitud con temblor y agitacion, ansiedad en los miembros, fogaradas de sangre, calor congestivo hácia los centros, calor febril con frio en diversos puntos, especialmente en las partes inferiores.

Las sensaciones dolorosas de contusion y luxacion caracterizan al árnica; sin embargo, los dolores tirantes, presivos y calambroideos, las neuralgias reumáticas y el prurito quemante, abundan entre sus efectos, y están siempre acompañados de cierta tension de la fibra con falta de movimiento, carencia de secreciones y sensibilidad exagerada; tambien se hallan entre sus efectos dolores por frio en la piel, punzadas y dolores por sacudidas, ó afectando puntos limitados, el cráneo particularmente.

Los síntomas febriles carecen de fijeza y regularidad. El espasmo periférico con frio, escalosfríos, pulso lento y duro, es de mas duracion que en cualquiera otro medicamento pirético, y solo cesa cuando el calor, mas ó menos general, anuncia la participacion del corazon en la afeccion: así, pues, la sensacion de frio se desarrolla en la cama y dura toda la mañana; el frio interior que siente al despertar persiste por todo el dia; se manifiesta un violento frio al bostezar y recorre todo el cuerpo; una sensacion de calor incomoda é impide dormir; hay accesos de calor angustioso, y tambien interno con frio general y seco que concluye por hacerse insoportable; pero el frio sobreviene al moverse en la cama y destaparse; la sensacion de calor seco recorre el dorso; se presenta por la noche un sudor de olor ágrio, pasajero, angustioso, general y con frecuentes interrupciones; hay, en fin, sensacion de frio, aun cuando se tenga un calor regular. La fiebre consiste en movimientos de calor y de congestion, que se estienden á la cabeza, con frio en otros puntos; en pequeños accesos de calor que parece brotan por humaradas y se reparten por todo el cuerpo; la sed no está en relacion con los fenómenos de frio y de calor febril, persistiendo durante el frio y con mas frecuencia durante el calor.

El árnica es un medicamento que no se adapta al elemento inflamatorio; sus fluxiones son eréticas, sus congestiones no terminan ó se estienden en superficie, y se disipan por resolucion, como sus equímosis, ó mas bien rubicundeces eritematosas.

Los síntomas del árnica denotan una escitacion sanguínea de los órganos internos, sin que se le atribuya por eso una accion francamente inflamatoria. Los dolores simpáticos, su irradiacion á otros órganos, así como el estado del pulso y de la calorificacion, dan á ciertas afecciones un carácter de nerviosidad manifiesto. Bajo su influencia, ningun órgano está exento de síntomas de irritacion sanguínea y nerviosa, de fenómenos congestivos y hemorrágicos, de los que darémos una idea en la enumeracion de los síntomas del pecho y de algunos órganos, y son los siguientes: