§ I.—Historia.
Es una gomo-resina estraida del férula asa fœtida, género de la familia de las umbilíferas, de Jussieu, pentandria diginia, de Linneo.—Boerhaave, Whyt, Millar y Kopp la consideraban como un escelente antiespasmódico. Otros prácticos recomendaron despues su uso en varias enfermedades, como Hufeland en la cáries, y Bergius en las fiebres intermitentes....
Los hechos que poseemos de este medicamento tienen el doble inconveniente de ser incompletos y de estar basados en datos rutinarios. Sin embargo, las esperimentaciones hechas en el hombre sano han suministrado síntomas que anuncian un medicamento activo; pero es preciso no confundirlos con otros síntomas procedentes de enfermedades curadas con fórmulas compuestas, y de casos de envenenamiento en los que la asafétida no ha jugado sola; en resúmen, admitimos, en union con el mayor número de terapéuticos, algunas de sus propiedades reveladas por la clínica, y asentimos ciegamente á la eficacia que se la atribuye en las flatuosidades, las indigestiones, los cólicos, la timpanitis, la odontalgia, las convulsiones, la parálisis, y en casi todas las enfermedades, á ser ciertas las aserciones de una treintena de autores.
§ II.—Efectos fisiológicos.
Giacomini atribuye á la asafétida una accion hipostenizante vascular y espinal, á la cual refiere todos sus efectos y facultades resolutiva, sudorífica, antiséptica, calmante, antiespasmódica.
De todo lo que hemos podido recoger y observar, resulta que la accion de la asafétida á dósis elevadas es primeramente escitante, dirigiéndose electivamente á los nervios espinales, al corazon y al sistema gástrico; que á dósis exageradas, ó usada por mucho tiempo, sus efectos son sedantes, debilitantes y desorganizadores en fin; bajo su influencia se altera la digestion, la nutricion se debilita, se forman obstrucciones linfáticas y cesa la plasticidad en los órganos de jugos blancos y en los límites de la vida orgánica. En este estado de cosas, no estando el sistema nervioso suficientemente regido y escitado, estallan varios desórdenes que conducen á la astenia por espasmos y temblores paralíticos, mientras que las sensaciones de plenitud, las congestiones pasivas, los infartos, las lesiones atónicas de los tejidos, las alteraciones de las secreciones mucosas y el desarrollo de lombrices denotan una caquexia enteramente especial.
Brera[31], célebre profesor de Pádua, habia entrevisto esta filiacion de los síntomas, cuando atribuyó la utilidad de este medicamento, en los casos de helmintiasis, á la accion dinámica, que combate, dice, la condicion orgánica propia al desarrollo de las lombrices.
§ III.—Efectos terapéuticos.
No siempre es necesario, para utilizar las propiedades de la asafétida, el que haya fenómenos procedentes de un estado caquéctico; basta que estos fenómenos puedan ser considerados como el principio, ó ser referidos al sistema nervioso ganglionar.
Sin embargo, las neuralgias que este medicamento combate eficazmente, están siempre complicadas con discrasia, debilidad relativa de la nutricion ó del predominio de los jugos blancos. Los dolores de asafétida sobrevienen ó se agravan cuando el organismo está mas particularmente sometido á la inervacion ganglionar; es decir, durante el reposo, y no se modifican por el movimiento, en atencion á que siempre desarrolla la actividad de la inervacion cérebro-espinal. Esta circunstancia es la que distingue los dolores de este medicamento de los del zumaque y del arsénico, que se agravan con el reposo, así como de los de la quina, que se aumentan con el movimiento. Además, los dolores de la asafétida proceden de dentro afuera y de abajo arriba; no son jamás continuos, sino que se manifiestan por intérvalos y son precedidos ó seguidos de convulsiones parciales de los músculos y de adormecimiento.