2.º En los sudores fétidos de los piés en personas escrofulosas, y en la alopecia que sobreviene despues de las fiebres graves: usado al esterior, en pomada, es un buen auxiliar del mismo administrado al interior.

3.º En algunos dolores reumáticos, aun en el tic doloroso de la cara, en el lumbago con rigidez muscular, en personas cacoquímicas. El subcarbonato de potasa, el grafito, el yodo, etc..., tienen propiedades análogas. Las relaciones de la barita con el lado izquierdo del cuerpo le hacen mas apto á combatir las afecciones de esta parte, especialmente cuando dominan los calosfríos y el sudor, y que el movimiento y el frio agravan las indisposiciones.

4.º La barita obra tambien sobre la garganta, y la clínica ha sancionado este hecho. Se la ha observado mas eficaz en las amigdalitis subagudas y los infartos crónicos que persisten despues; se opone á la reproduccion de las que proceden por el menor enfriamiento; antes ó despues de este medicamento se puede dar el grafito y el bromo; se ha empleado tambien la barita con resultado en anginas graves con infarto considerable de las parótidas, de las amígdalas, de los gánglios submaxilares, en la escarlatina con sequedad en la garganta y dolor lancinante al tragar: en este caso el sulfuro de cal es el mejor auxiliar; pero si la angina llegase hasta el punto de alterar los tejidos y aun gangrenarlos, la cantárida y el arsénico son los preferibles.

5.º La última série de afecciones propias de la barita están comprendidas en los infartos escrofulosos del cuello, en erupciones de la cabeza, oftalmía escrofulosa con sensacion de quemadura, de presion, con vesículas en la conjuntiva y secrecion sebácea en los párpados; infarto de las glándulas del mesenterio, acompañado de infiltracion general, deposiciones blandas sin diarrea, acidez de los jugos gástricos; los niños son tímidos y perezosos; hay sensibilidad en el abdómen. A pesar de la accion de la barita en la tabes mesentérica, es preferible el azufre, el carbonato de cal, la belladona, el sulfuro de cal, el sílice y aun el arsénico; pero en todos los casos tiene la barita un momento oportuno en el tratamiento antiescrofuloso; acaba de desinfartar los gánglios, corrige el desarreglo de vientre que subsiste despues del carbonato de cal, disipa las induraciones que ha dejado la inflamacion, y aun los tumores de carácter escrofuloso que se presentan espontáneamente.

En los casos rebeldes ó mas graves, se prefiere el hidroclorato ó el acetato al subcarbonato de barita. Por otra parte, aun cuando este último tenga aplicaciones mas frecuentes en las afecciones cutáneas, es preciso establecer la distincion que le separa del hidroclorato en sus efectos terapéuticos; el subcarbonato corresponde mejor á los dartros húmedos y exudantes, y el segundo á los secos, que se presentan en las caquexias como síntoma de la falta de materiales nutritivos necesarios á la reparacion y conservacion del tejido cutáneo.

En fin, no creemos inútil volver á indicar que los niños, los viejos y los escrofulosos son los que presentan indicaciones mas frecuentes de este medicamento, cuya accion espresa una pobreza real del sistema sanguíneo y de la hematosis.

Terminarémos emitiendo una opinion que nos ha sugerido este estudio, y que se apoya tambien en hechos particulares de nuestra práctica: se refiere al uso de la barita, y particularmente el hidroclorato, en el tratamiento de las fiebres mucosas de curso lento y en la diátesis verminosa, en la que los jugos gástricos están alterados y dejan á la circulacion materiales imperfectos; la hemos administrado con gran resultado en ciertas dispepsias gastrálgicas, con dolores de escoriacion en el epigastrio, en personas que habian abusado de tisanas y agua templada, en algunas diarreas mucosas con tenesmo, en corizas, en irritaciones de la mucosa bucal y en ciertas fiebrecillas y sudores nocturnos, afecciones todas que persisten tenazmente á consecuencia de fiebres mucosas.

Dósis.—La insuficiencia de las dósis, así como su cantidad exagerada, han tenido mucha parte en los reveses atribuidos á la barita y del olvido en que ha caido. Este medicamento nos parece que es del número de aquellos que precisa dársele en general á dósis medias; es decir, á la primera, segunda ó tercera trituracion, en cantidad de uno ó dos gramos divididos en varias dósis para el dia.

BELLADONNA, ATROPA BELLADONNA (Belladona).

§ I.—Historia.