Cuatro son los grupos de síntomas que no se pueden negar á este medicamento, y que ofrecen grande variedad en sus formas y espresion. El primero en la piel, caracterizado por su rugosidad y sequedad, por la sensibilidad del cuero cabelludo, la alopecia, granos rojizos y costras en la frente y en la cara, manchas rojas en las piernas, rágades, vesículas purulentas, urticaria, eczema. Los caractéres generales de estos síntomas son: prurito, sobre todo en la cama, sensacion de ardor quemante, sequedad.

El sistema nervioso es el punto de partida del segundo grupo, cuyos síntomas son: vértigos fijando la vista ó por indisposicion del estómago y por las náuseas, hemicránea con dolores calambróides, cefalalgia lancinante, dolores en otras partes tambien lancinantes, dislacerantes y presivos en los miembros; los dolores se fijan principalmente en las articulaciones y están acompañados de temblores, rigidez paralítica, con tumefaccion ardorosa algunas veces.

El tercer grupo corresponde al sistema sanguíneo, y sus síntomas consisten en calofríos repetidos, aun por la noche; calor por la tarde con escitacion sanguínea, palpitaciones, sudor en la frente, latidos en la cabeza, palpitaciones de corazon.

El cuarto está constituido por los síntomas de las secreciones y escreciones; se dirige á la piel, á las mucosas, á las glándulas, al sistema linfático. Todas las mucosas están irritadas; y presentan primeramente sequedad, tension, dolor como de quemazon y erosion; hay diaforesis. En las mucosas del ojo, del oido, de la faringe y de los bronquios, la secrecion es menor, y la irritacion mayor; el moco nasal es viscoso y escaso, el de la vagina y la uretra es mas bien purulento ó sero-purulento, y las deposiciones moco-serosas son ácres, corrosivas. Los síntomas de la faringe, el pecho y los órganos génito-urinarios son mas importantes. En la boca y faringe hay salivacion, espasmos constrictivos, sensacion de ulceracion y de apretamiento, tos violenta, fenómenos de angina, irritacion de la laringe, aftas en la boca; en el pecho, síntomas de asma y de pleuresía; en los órganos génito-urinarios, tenesmo vesical, calambres de la vejiga, síntomas de irritacion de la próstata, orinas turbias, barrosas, escasas, encendidas, que contienen grumos mucosos y aun sangre y arenillas; en el hombre, moco seroso, gonorréico; en la mujer, dismenorrea irritativa, leucorrea moco-purulenta ó serosa y escoriacion entre los muslos.

§ III.—Efectos terapéuticos.

La esperiencia indica que la zarzaparrilla es útil: 1.º en enfermedades venéreas tratadas con dósis escesivas ó largo tiempo continuadas de mercurio, y cuando en estas circunstancias hay erupciones cutáneas é irritaciones en la boca, vagina, uretra, con ó sin aftas.

2.º En los dolores reumáticos procedentes de la supresion de una gonorrea ó de sifílides, con enflaquecimiento y piel como marchita.

3.º En algunos casos de arenilla, en personas debilitadas, de nutricion alterada, y cuando la piel ha perdido su suavidad y ha cesado de ser un emuntorio natural. Este medicamento se adapta igualmente á infartos de la próstata, á espasmos y dolores de la vejiga, en personas de condiciones análogas.

4.º En herpes secos escamosos, aislados ó por placas esparcidas por toda la piel, y situadas sobre manchas rojizas, un poco elevadas, y en las que se siente el prurito y se verifica la descamacion de la piel.

5.º En la costra serpiginosa que á veces invade toda la cara en los niños, y que suele constituir un síntoma de las escrófulas y de la sarna, y aun quizá de sífilis degenerada en sus transmigraciones hereditarias. La dulcamara, la clematis y el arsénico no siempre son preferibles á la zarzaparrilla en esta afeccion.