2.º En ciertas afecciones pneumónicas, hepáticas, gástricas, uterinas, á consecuencia del eretismo que sobreviene despues de una convulsion, una neuralgia, un susto: en estas circunstancias se desenvuelve un estado nervioso general, una fiebre indeterminada ó nerviosa con calofríos y temblores; hay además, segun el sitio de la afeccion, opresion, tos, espectoracion sanguinolenta, sensacion de calor en el pecho, punzadas, palpitaciones, movimientos irregulares y sacudimientos del corazon; punzadas en los hipocondrios, tension y sensibilidad en la region hepática, meteorismo, estreñimiento, calor y latidos en el vientre, dolores cólicos, espulsion de gases, diarrea mucosa y aun sanguinolenta, sensibilidad escesiva de los órganos genitales, síntomas histéricos, sensacion quemante al orinar, orina sanguinolenta, presion y tension hipogástrica, lumbago;

3.º En algunas flogoses subagudas de las mucosas, y en particular del ojo con rubicundez en las carúnculas; sequedad, dolores quemantes, escoriacion, supuracion en ellas; inflamacion á veces del borde de los párpados y flujo de mucosidades purulentas, oftalmías blenorrágicas que se combaten primeramente con medicamentos apropiados á la causa y á la agudeza, como el mercurio, la belladona, el sulfuro de cal, etc...., en las flogosis subagudas, en fin, de la uretra, de la vagina y del recto; con exudacion serosa, ó flujo mucoso-purulento, escozor, prurito, sensacion de escoriacion y de quemadura;

4.º En ciertas congestiones venosas del hipogastrio con várices, estreñimiento y síntomas de gastritis ó de enteritis crónica, hipocondría, nerviosidad y esa grande susceptibilidad moral; suelen presentarse vómitos ó hematuria; en la dismenorrea y retardacion de las reglas por una afeccion espasmódica, y en la metrorragia congestiva, ó por lo menos en la menstruacion escesiva y anticipada; en la disposicion al aborto por la misma causa de congestion ó de éstasis venoso y de várices internas; en las afecciones varicosas de los miembros inferiores, sabañones y rubicundeces irritativas de la piel de la nariz y de su mucosa con coriza seco y ozena;

5.º En las grietas del pezon y particularmente de las mucosas en los límites de la piel, en los labios, en las partes genitales, en la nariz, en los ángulos de los ojos; en algunos casos de prurito, sobre todo en las articulaciones, de impétigo crónico, de herpes secos con costras muy antiguas, y úlceras herpéticas y otras varias con bordes irritados, en las que se desarrollan granos ó pequeños forúnculos;

6.º En los dolores artríticos y reumáticos complicados con debilidad general y tumefaccion crónica de las articulaciones afectadas; en los dolores dislacerantes de los reumáticos, cuando se agravan con el calor y por el movimiento sobre todo, así como por la escitacion sanguínea que determina y se caracteriza por la hinchazon de las venas superficiales;

7.º En ciertos accesos espasmódicos histéricos, ó epilépticos, con gritos en su principio; pero mas bien en el estado habitual de irritabilidad de las personas así afectadas; en una especie de ninfomanía en mujeres recien paridas, procedente de una irritacion de los órganos genitales con diminucion de la secrecion láctea, y en la dismenorrea ó amenorrea resultantes del onanismo con irritacion de las partes esteriores de los órganos de la generacion;

8.º En la hipocondría acompañada de espasmos, de estremecimientos musculares, de sensibilidad general al aire libre que obliga á descansar, sueño agitado, desaliento é ideas de suicidio;

9.º En algunas parálisis aisladas, que se desenvuelven lentamente en medio de las grandes perturbaciones nerviosas ó á consecuencia de neuralgias repetidas, en un estado de consuncion y de debilidad muscular general; en la amaurosis que se desarrolla lentamente á consecuencia de padecimientos de este género ó artríticos.

Dósis.—Se le emplea como el grafito.

Las afecciones locales esteriores reclaman el uso del zinc al interior principalmente; pero será muy conveniente en inyecciones, lociones ó pomadas; y en estos casos, ya se esté usando el zinc ó su óxido al interior, se puede emplear sin dificultad el sulfato de zinc al esterior.