Las hemorróides inflamadas, dolorosas, son propias de este medicamento, cuando hay prurito habitual en el ano, escoriaciones á veces, y dolores lancinantes. Corresponde igualmente á este medicamento la hinchazon caliente é indolente de los testículos con sensacion de contusion en el escroto, y falta habitual de deseos venéreos ó carencia de erecciones. En las mujeres, la irritacion venosa de los órganos génito-urinarios es muy pronunciada; la sangre menstrual es irritante y provoca erupciones con prurito y escoriaciones en las partes próximas; hay sensacion de espulsion y escoriacion interna, esceso de flujo catamenial, ó reglas escasas, pero anticipadas. La amenorrea es tambien propia de este medicamento, cuando hay debilidad y eretismo local, especialmente si la leucorrea es considerable. En las mujeres venosas ó debilitadas, es superior el subcarbonato de potasa á la pulsatila en la amenorrea; lo es igualmente á la manzanilla y la nuez vómica en la menstruacion escesiva con dolores violentos en los riñones, y con dolores como de parto, é irritacion de la vagina. Este medicamento, en fin, previene ó evita el aborto en las mujeres ya afectadas como dejamos referido.
En todas estas circunstancias no hay mas fiebre que la que precede á la parotitis de que hemos hablado, ó que sobreviene al mismo tiempo. La fiebre verminosa está en relacion con los efectos de este medicamento, cuando hay grande sensibilidad al frio, movimientos congestivos en la cabeza, rubicundez y palidez alternantes en la cara, ansiedad, calor, náuseas, vómitos, sensibilidad del vientre, deposiciones acuosas, estado linfático ó empobrecimiento considerable de la sangre.
Los efectos del subcarbonato de potasa presentan cierta analogía con la tisis laríngea cuando hay disposicion á la afonía é hinchazon frecuente de la campanilla y de los tejidos de la faringe. Se observa tambien, ronquera y voz ronca, tos provocada por un cosquilleo, tos seca por la tarde y la noche, tos con mucosidades grumosas por la mañana. Hay al parecer una indicacion mas notable en la tisis pulmonal que se manifiesta por la espulsion á intérvalos mas ó menos aproximados de masas purulentas, de grumos parecidos á los tubérculos, con punzadas vagas al través del pecho, tos seca, muy penosa, despues esputos purulentos, grande debilidad acompañada de emaciacion.
Ningun medicamento es mas análogo á este en casos semejantes que el licopodio, que puede administrarse antes ó despues y con la distancia de algunos dias, se le alterna ventajosamente con el acónito ó la brionia, en la hemoptisis de la afeccion tuberculosa; y con la digital cuando hay calor ardiente y hervor en el pecho. El subcarbonato de potasa es uno de los medicamentos mas dignos de ser empleados en esta fatal enfermedad; prácticos instruidos le han considerado como esencial en el principio de la tuberculizacion pulmonal. Está además muy indicado en afeciones asmáticas, particularmente en el hidrotorax.
En las afecciones hidrópicas en general, debe el práctico fijar la atencion en el subcarbonato de potasa, principalmente cuando las funciones de la piel parecen abolidas; que esta superficie está seca, con sensibilidad dolorosa á veces y siempre con ciertas callosidades, espesamiento del epidérmis y endurecimientos. Este medicamento es mas eficaz en la hidrohemia de las personas venosas ó escrofulosas, y esta eficacia es mas notable en la anasarca, en la ascitis, en el hidrotorax, en los edemas de las estremidades y hasta en la hidropericarditis: estos casos son los en que este medicamento presenta la infiltracion serosa del párpado superior como síntoma característico.
Los dolores artríticos ó reumáticos propios de este medicamento nunca carecen de alguna tumefaccion. Esta consiste á veces en un simple edema situado debajo de la articulacion dolorosa; los dolores son mas vivos en la segunda parte de la noche y durante el movimiento; están acompañados de sensibilidad dolorosa de la parte afecta y seguidos de calofríos y debilidad. La caquexia hidrohémica es inseparable; los enfermos son muy impresionables al frio, y están dispuestos á movimientos congestivos irregulares ó escitaciones sanguíneas.
Estos movimientos caracterizan la fiebre lenta que corresponde al estado crónico producido por este medicamento; la debilidad muscular es grande, la inervacion general está debilitada, hay desfallecimientos, y la sangre no estimula suficientemente al organismo. En estas circunstancias mas ó menos pronunciadas, son en las que se desarrollan los accesos epilépticos, los espasmos, las hemicráneas, las neuralgias, que tienen analogía ó similitud con el subcarbonato de potasa. Las convalecencias interminables en las que es eficaz este medicamento, son en las que se observa esta astenia nerviosa y este empobrecimiento de la sangre; son tambien las procedentes de pérdidas humorales continuas. No se estrañará, pues, en vista de lo espuesto, que este medicamento pueda convenir: 1.º en ciertas afecciones paralíticas desarrolladas con lentitud, pero que corresponden igualmente quizá á la sal marina, á la barita, al azufre y al arsénico; 2.º en amaurosis incipientes, 3.º en la disecea; 4.º en infartos escrofulosos y pasivos de las glándulas y de los gánglios; 5.º en la incontinencia de orina rebelde, y en cierta afeccion diabética y albuminúrica.
La utilidad del subcarbonato de potasa en las enfermedades de la piel es incontestable, y admira en verdad que los autores modernos se hayan ocupado tan poco de él, siendo tan notables los síntomas siguientes que determina en el hombre sano: piel seca como impenetrable al sudor; sensacion de ulceracion y de quemadura en la piel; prurito quemante, picazon; manchas amarillentas ó rojas con prurito ó quemazon y que exudan serosidad despues de rascarse; erupcion miliar y vesicular; sabañones azulados, hemorragia de las úlceras, manchas furfuráceas, sobre todo en la frente, herpes detrás de las orejas, granos, efélides, verrugas en la cara; manos ásperas y escoriadas, vesículas corrosivas en los dedos de las manos, hinchazon roja en los dedos de los piés y manos, en la nariz, como si fueran sabañones, clavos en los piés, sudores en la axila, sudores fétidos en los piés.
La clínica le ha reconocido por muy eficaz: 1.º en la caparrosa granular con sensacion quemante, casi análoga á la que exige arsénico; 2.º en los sabañones azulados con prurito violento, antes ó despues de causticum; 3.º en ciertas erupciones urticarias ó en las manchas que acompañan á la fluxion catamenial, con prurito general; 4.º en el acné, con preferencia al arsénico, al carbonato de cal y á la nuez vómica; 5.º en el impétigo, si bien en este caso es preferible el fósforo, y mas aun el carbonato de cal; 6.º en el eczema, aunque en esta forma vesiculosa del herpes es mas apropiado el mercurio; 7.º en el líquen, forma papulosa, en la que son auxiliares el causticum y otros varios medicamentos.
Dósis.—Las trituraciones son preparaciones mas convenientes que las disoluciones salinas mas ó menos fuertes; se administran algunos centígramos de la primera, varias veces al dia, y uno ó dos gramos de la segunda y tercera en pequeñas fracciones. Circunstancias hay en que las dósis mas débiles son las mas convenientes; se ha recurrido tambien á algunas gotas ó glóbulos de la sesta y duodécima atenuacion, cuando la afeccion que se va á tratar, es análoga tan solo á los efectos de irritacion y congestivos de este medicamento.