3.º En el estado de calofrío espasmódico que precede á ciertas hemorragias, la hemoptisis entre otras, con bocanadas de calor á la cabeza, rubicundez de las mejillas, vértigos, oscurecimiento de la vista.
4.º En el coriza y la bronquitis aguda de las personas linfáticas, venosas, debilitadas, con sensacion de ardor quemante en la nariz, irritacion en ambas, rubicundez inflamatoria de la punta de la nariz, obturacion de la misma con ronquera, dolores tensivos en la laringe, tos violenta con indisposiciones cefálicas vertiginosas, tos escitada por la respiracion de aire fresco, tos con dolores vivos en el pecho hasta que se presenta la espectoracion.
5.º En las irritaciones del pecho con congestion pasajera en personas tuberculosas ó cacoquímicas, con dificultad de la respiracion que obliga á acostarse colocando la cabeza en alto, dolores contractivos del pecho que parten del dorso, dolores lancinantes al respirar ó toser, con angustias, tos seca con punzada y espectoracion de sangre pura.
6.º En ciertas irritaciones del estómago por congestion pasiva, con presion, corrosion, dolor lancinante, sed, calambre, sensacion de ardor quemante seguida de frio, siempre en personas enfermizas sin resistencia vital.
7.º Y en todos aquellos enfermos en los que se presenten fenómenos flegmásicos con cólicos, timpanitis, dolores lancinantes, deposiciones sanguinolentas, tenesmo, en el curso de una diarrea crónica y aun colicuativa.
Ya se ha podido ver espresada la accion electiva de la sal de nitro en el sistema nervioso ganglionar y en los órganos relacionados mas ó menos directamente con él, y con los sistemas venoso y capilar; ahora vamos á ver cómo se completa esta accion electiva hasta hacerse crónica, en los órganos particularmente animados por los nervios de la vida orgánica, es decir, en las vísceras y en el sistema nutritivo.
El estómago y el pulmon de que ya hemos hablado, son las vísceras mas afectadas en su tonicidad singularmente disminuida. El corazon es el punto de donde parten dolores que se estienden al dorso; el pulso es febril y mas nervioso que sanguíneo; hay latidos tumultuosos, especialmente por la noche y en la cama, y que anuncian una congestion, una plétora pasiva producida por el decúbito, acompañada de ansiedad, constriccion y opresion. Estas circunstancias y el estado de anemia ó de caquexia de los enfermos son una preciosa indicacion para emplear este medicamento en la plétora venosa del corazon, en la del pulmon y vísceras abdominales.
Los síntomas que se refieren á la vida vegetativa y orgánica denotan una caquexia, en la que la sangre parece privada de sus cualidades vitales y vivificantes, y privada por consiguiente de la influencia que ejercen en la composicion de la sangre los nervios ganglionares como se ve por los síntomas siguientes: aspecto pálido y enfermizo, grande abatimiento por la mañana, debilidad constante, mayor laxitud estando sentado que ejercitando las fuerzas musculares, sueño comatoso ó agitado, pesadilla, hemorragia de una sangre negra que no se coagula, debilidad de la vista y del oido, pérdida del apetito, náuseas, gases. Hay desaliento, ansiedad y temor de la muerte; dolores tractivos en los miembros con debilidad paralítica, sudores matinales en el pecho especialmente; sudores colicuativos; nudosidades subcutáneas, vesículas serosas quemantes; hinchazon escorbútica y hemorragia de las encías, incomodidad dolorosa en la garganta, y estado pasivo que ocasiona la formacion rápida de congestiones que casi suspenden la respiracion; diarrea colicuativa, congestion uterina con reglas escesivas, leucorrea serosa acompañada de dolor en los riñones.
En todos estos síntomas está indicado el azoato de potasa, y por lo tanto en los estados caquécticos caracterizados por movimientos congestivos, que, aunque asténicos, presentan fenómenos de eretismo local y de orgasmo febril momentáneo, estado que si fuera necesario compararle con algun medicamento, seria mas bien con el arsénico y no con el acónito como quiere Rau.
Nos resta señalar las indicaciones de la sal de nitro en las afecciones neurálgicas. Conocido ya el carácter general y diferencial de este medicamento, así como tambien sus dolores dislacerantes ó lancinantes en las articulaciones y la cara, en los miembros etc., con agravacion por la noche ó al terminar el dia, necesario es aun apreciar, respecto de los enfermos, las condiciones referidas ya repetidas veces en este artículo para elegir la sal de nitro como el medicamento apropiado; así es como se procederá para tener en esta sal un escelente remedio para algunas neuralgias y afecciones reumáticas.