5.º El yodo es otro antídoto bien indicado en la salivacion mercurial, en los infartos linfáticos y ganglionares desarrollados por la influencia del mercurio; el sílice se adapta á las cáries, á las úlceras degeneradas que se han resistido al ácido azótico, al oro.... El opio está indicado en los casos de postracion y para ayudar ó completar la accion de la quina. El mezereum, la clematis y el ácido fosfórico convienen cuando el mercurio ha desarrollado erupciones cutáneas; la tuya, el licopodio, cuando hay vegetaciones sostenidas por dósis mercuriales; la plata y otros medicamentos ya indicados, si las emanaciones ó vapores mercuriales han determinado accidentes paralíticos.
En las afecciones mercuriales rebeldes á los medicamentos mas apropiados, no hay algunas veces mas que el mercurio mismo que las pueda curar. Una multitud de hechos curiosos han establecido para este y otros medicamentos que las dósis infinitesimales son las mas idóneas para disipar los efectos diatésicos y dinámicos de sus exageradas dósis.
Dósis.—Si es importante no escederse de la dósis conveniente, á fin de evitar los efectos medicinales que con tanta frecuencia complican la enfermedad é influyen desventajosamente en su tratamiento, en el mercurio es mas que en cualquiera otro medicamento. Las afecciones febriles é inflamaciones locales ceden con dósis muy ténues: algunos centígramos de la tercera trituracion, repetidos varias veces cada hora, por ejemplo, ó algunos glóbulos de la cuarta, sesta y aun duodécima atenuacion disueltos en agua para tomar por cucharadas mas ó menos aproximadas. Con estas dósis se curan las amigdalitis, las anginas y una multitud de irritaciones mucosas y de flogosis, de fiebres, de neuralgias.....
Las trituraciones comunes, es decir, las hechas con un grano, ó con diez, bastan para el tratamiento de la sífilis, ya se emplee el mercurio vivo, ya una de sus sales, ó de sus compuestos, de azufre, de yodo..., segun el período de la sífilis que se haya de tratar ó los síntomas sifilíticos dominantes; y rara vez habrá precision de recurrir, no dirémos al licor de Van-Swieten, sino á una solucion mucho menor de sublimado corrosivo; 15 centígramos por 250 gramos de agua destilada, para tomar á cucharadas cada doce horas.
No pueden negarse los buenos efectos del ungüento mercurial en fricciones en algunos casos de inflamacion, tal como el panadizo, la angioleucitis ó inflamacion de los vasos linfáticos.....
MEZEREUM.—DAPHNE MEZEREUM
(Mecereon).
§ I.—Historia.
El mezereum es de la familia de las thimelas, Juss., y de la octandria monoginia, Linn.—No se trata del torvisco (daphne guidium), sino de la laureola hembra ó daphne mezereum, y cuya corteza es la que se usa y de la que se prepara la tintura. En todos tiempos se ha creido que la aplicacion de la corteza irrita la piel y sostiene una supuracion superficial. Se conocen pocas observaciones referentes á su uso interno; sin embargo, Huffeland la empleaba con éxito en los dolores osteócopos, la tumefaccion de los huesos y ciertas afecciones cutáneas. Algunos prácticos le han usado como un medio de combatir ventajosamente las periostitis, los padecimientos por abuso del mercurio, las adenitis escrofulosas, los herpes, tiñas, leucorreas, neuralgias y tics dolorosos, oftalmías crónicas, cierta hematuria, acortamiento de los tendones, fiebres intermitentes; mas para precisar estas indicaciones y algunas otras es preciso acudir á Hahnemann, que es el primero que se ha dedicado al estudio de los efectos del mezereum en el hombre sano.
§ II.—Efectos fisiológicos y terapéuticos.