1.º Hemorróides. Congestiones. Hemorragias.—El molímen hemorroidal y las hemorróides, sobre todo secas, por su carácter gástrico con dolores pasivos en el ano, traccion en el intestino ciego, cólicos, calor, ardor quemante en el hipogastrio, por la edad madura ó adulta de las personas que las padecen y por las causas que las escitan mas comunmente, como los escesos en beber y comer, la vida sedentaria ó de gabinete, son particularmente del recurso de la nuez vómica. El azufre administrado despues es igualmente eficaz, y cuando la irritacion inflamatoria se ha disminuido no solo con la nuez vómica, sino tambien con el capsicum annuum, el aloes.....

Las congestiones en la cabeza, en el pecho, estómago, hígado, etc..... que exigen la nuez vómica, están en las condiciones que acabamos de enumerar, y que nos dispensan trazar el cuadro de sus síntomas particulares, síntomas que se refieren al estado pletórico venoso, erético, con los accidentes propios del punto en que se fijan y de la pars mandans que las domina. Los casos de hematuria, lo mismo que los de hematemesis, están dentro de la esfera de accion de este medicamento, aunque la sangre proceda de los vasos varicosos del cuello de la vejiga y de la próstata. Despues verémos cuáles son las indicaciones de la nuez vómica en la metrorragia. Entre las hemorragias que la pertenecen, citarémos las apoplejías por escesos habituales de las bebidas alcohólicas, y las apoplejías gástricas en las que la ipecacuana es tambien un eficacísimo agente curativo. No debe olvidarse, que para estos dos medicamentos, la accion sobre el cerebro es consecutiva de la influencia gástrica, y que la nuez vómica, por su eretismo, se diferencia bastante de la ipecacuana, hasta en su insomnio, efecto de la irritabilidad de la fibra, sostenida y escitada por la de los órganos digestivos.

2.º Cólicos. Gastralgias. Gastropatías.—Usada la nux despues ó alternada con el azufre y el carbon vegetal, se adapta perfectamente á las afecciones crónicas en que viene á dominar la venosidad, y especialmente en ciertos cólicos y gastralgias, en enteralgias y gastropatías eréticas con inapetencia, tension en los hipocondrios, timpanitis y sofocaciones en la cabeza despues de comer. Los dolores, por ejemplo, la gastralgia tienen un carácter calambróide, pero no la sensacion de ardor quemante de la que carecen los calambres y las neuralgias de la nuez vómica: esta sensacion solo se manifiesta en algunas irritaciones de las mucosas; de suerte que, en las lesiones de la sensibilidad, tiene el carácter distintivo de la accion del carbon vegetal en los casos mas análogos á los de la nuez vómica.

3.º Bronquitis. Aborto. Vómitos de las embarazadas.—Por las razones espuestas, este medicamento está indicado en las bronquitis y toses secas, gástricas, acompañadas de cefalalgia y estreñimiento; en ciertas afecciones de la cabeza crónicas, dependientes del estado del estómago y que se agravan por la mañana ó al aire libre; en la disposicion y facilidad al aborto á consecuencia del estado varicoso del útero ó de su cuello, ó por congestiones estra-catameniales; en los vómitos rebeldes del embarazo, usado alternativamente con la ipecacuana. Sin embargo, el arsénico, la pulsatila, el opio, la platina son útiles en ciertos vómitos rebeldes á la nuez vómica y á la ipecacuana, ó que presentan otros síntomas indicadores, procedentes, ya de la flojedad é inercia del útero, ya de su estremada sensibilidad.

4.º Diabetes. Artritis. Cálculos. Hipocondría.—La nuez vómica combate eficazmente las irritaciones gástricas y el eretismo que complican á ciertas afecciones diabéticas, artríticas y calculosas. En este último caso, el doctor Gross agregaba la zarzaparrilla. Es mas útil aun la nuez vómica en la hipocondría de las personas dedicadas á los estudios y en la de los borrachos, con alteraciones nerviosas que espresan la instabilidad en la inervacion ganglionar, ó mas bien una falta de armonía en su accion sobre las diversas partes de los órganos digestivos. Indicarémos al efecto que esta hipocondría difiere de la del licopodio, porque la de este depende del herpetismo, y de la correspondiente á la estafisagria y el fósforo, porque en estos no depende de los abusos de la mesa, sino de escesos venéreos y de las simpatías que despiertan los órganos génito-urinarios.

5.º Sabañones. Estado venoso.—Los sabañones y las estancaciones venosas de las estremidades son propias de la nuez vómica, si las personas son nerviosas, de vida sedentaria, ó entregadas á una alimentacion suculenta. Este medicamento, en fin, está indicado en padecimientos provocados por un estado venoso ó de plenitud en el sistema de la vena-porta, y con principalidad en el estreñimiento llamado hemorroidal, en el que ejerce una accion mas pronta que el oro, el licopodio, el azufre y el carbon vegetal.

6.º Estreñimiento gástrico y nervioso. Ileo. Hernia estrangulada.—La nuez vómica corresponde tambien al estreñimiento procedente de la irritabilidad del tubo intestinal; en estos casos, se presenta con frecuencia cierta irritacion sanguínea, en la que la brionia alternada con la nuez vómica, es muy eficaz. Esta última es muy conveniente en los estreñimientos con alteraciones gástricas, pérdida del apetito, amargor de la boca, esfuerzos inútiles para defecar, insomnio, ansiedad, calofríos, movimientos en la cabeza y en el pecho. La carencia de esfuerzos para defecar ó la falta de accion de las partes musculares que favorecen la defecacion, escluye siempre la nuez vómica; pero es el mejor medicamento para corregir los accidentes que resultan de una brusca desaparicion de la diarrea. Los fenómenos graves conocidos con el nombre de pasion ilíaca, de vólvulo y de invaginacion, así como los de la hernia estrangulada, pueden disiparse con el auxilio de la nuez vómica. En todos los casos se debe averiguar la causa y apreciar el orígen espasmódico y erético de la afeccion. La belladona es al parecer preferible en la mayoría de los casos.

7.º Descenso del útero. Edad crítica. Metrorragias.—La nuez vómica es por el contrario superior á belladona, el oro, el platino, en el prolapsus del útero con un estado congestivo que es mas bien causa que efecto, y que arrastra ó lleva consigo ordinariamente la existencia de irritaciones y leucorreas. El prolapsus de la vagina reclama con preferencia el hierro, el carbon vegetal, el mercurio, la belladona misma, si es preciso combatir á la vez un estado de flogosis. La nuez vómica disipa la alteracion de los órganos de la generacion, en las mujeres que en la edad crítica padecen congestiones uterinas, plétora abdominal, metrorragias y ansiedades.

La belladona y el carbonato de cal están mas indicados en estos accidentes, si hay tenesmo, lumbago y afecciones congestivas ó fluxiones simpáticas. En general, son propias de la nuez vómica las menstruaciones abundantes y anticipadas, especialmente cuando influencias morales han escitado los nervios, y, siempre que la fluxion está sostenida por la plétora ó por la estancacion venosa abdominal y acompañada de ese eretismo gástrico que produce el estreñimiento. Exigen tambien la nuez vómica las mujeres irritables, coloradas, morenas en las irritaciones catameniales, en sus metrorragias, aun con clorosis. Mas á pesar de que este medicamento produce en estos casos un efecto rápido y hasta admirable muchas veces, modifica menos el estado general de la circulacion abdominal que la sensibilidad ó mas bien la inervacion ganglionar, por cuya razon es mejor usarle en el momento de presentarse los padecimientos. Varios medicamentos pueden sostener su accion, tales como la manzanilla, la sabina, el carbonato de cal.....

8.º Afecciones de los órganos urinarios.—Así como la belladona, el azufre, la creosota se adaptan mejor á la incontinencia de orina nocturna y de los niños, la nuez vómica corresponde mas bien á la diurna de los viejos y de los adultos; del mismo modo que en cierto flujo blenorrágico con tenesmo uretral, retencion de orina ó disuria, irritabilidad general y local, y estancacion venosa de la mucosa y de la uretra.