Selv. Con esa confianza pienso del todo ser guarecido.


CENA TERCERA DEL SEGUNDO ACTO.

En que estando solos Selvago y Flerinardo, por haber allí estado Rosiana se viene á descubrir el engaño que Flerinardo tenía en nombrarse por amador de Isabela. De que, rescibiendo gran mejoría Selvago en su enfermedad del cuerpo, buscando otra tal para las pasiones del ánima, por causa de Flerinardo, á Escalion se da cargo que llame una famosa alcagüeta á quien se cometa el negocio. Introdúcense:

FLERINARDO. — SELVAGO. — ESCALION.

Fler. ¡Cómo, señor Selvago! ¿que esta gentil dama que aquí agora se partió es vuestra hermana?

Selv. Es de cierto; mas ¿por qué lo decis?

Fler. Porque me siento por el más bienaventurado de los nacidos.

Selv. ¡Oh mi verdadero amigo! pídoos por el firme vínculo de amistad que entre nosotros está, que la causa de vuestras razones del todo me declarés.

Fler. Sabed, mi buen señor, que la señora por quien mi vida muriendo vive es ella, y gocéme porque siendo hermana vuestra, y vos tanto mi señor, en yugo matrimonial no me será negada.