Maguer que las mas altas fechorias
homes requieren doctos e sesudos,
e yo soy el menguado entre los rudos,
de buen talante escribo á mas porfias.
Puesto que habia una sin fin de dias
que la fama escondia en libros mudos
los fechos mas sin tino y cabeçudos
que se han visto de Illescas hasta Olias;
yo vos endono, nobles leyenderos,
las segundas sandeces sin medida