[30] Entre las nociones compuestas la mas principal, y á que se enderezan todas las otras es el raciocinio, acto del ingenio y potencia combinatoria, pues en él se juntan muchas proposiciones para formar una con el fin de descubrir las cosas. Execútase el raciocinio por induccion, exemplo, entymema, sylogismo. Llámase induccion la manifestacion de un universal por la enumeracion de todos los particulares. Este cisne es blanco, tambien lo es este, y así de los demas: luego todo cisne es blanco. Decia Horacio: el que no ha gobernado la nave se abstiene de hacerlo: el que no es Médico no se atreve á dar medicinas, &c. luego los que no son perítos en las cosas; no las han de gobernar[a]. Son innumerables los errores que se cometen en las Ciencias, especialmente en la Física, por el mal uso de las inducciones; pues sin hacer bien la enumeracion de los particulares, se sientan máxîmas universales, que solo son ciertas quando estas incluyen á aquellos sin faltar ninguno. Un Médico dá una medicina para quitar una enfermedad, la repite otra vez, y logra la curacion. Forma por induccion una máxîma general falsísima, creyendo que la tal medicina es remedio cierto para semejante dolencia. Así continuando en hacerla comun, queda muchas veces burlado. En el trato civil sucede lo mismo. Ven á uno que un dia entra en una casa, y lo repite otro dia, y sin mas exámen pronuncian: Fulano va todos los dias á tal casa, ú hace tal cosa, &c. Es menester mucha reserva, gran exâctitud, suma diligencia para no engañarse con las inducciones. Esto consiste en que en este raciocinio procede el entendimiento de las partes al todo; y así como para formar el género de las difiniciones es necesario saber todos los particulares, que debaxo de él se comprehenden, del mismo modo es preciso para hacer una buena induccion: y es de notar, que esta suerte de argumento, si se hace debidamente en las cosas físicas, es de suma importancia para las nociones lógicas universales. BACON DE VERULAMIO trató de la necesidad y utilidad de las inducciones para la Física en el capítulo segundo del libro quinto De augmentis scientiarum, y lo repitió en los aforismos trece y catorce del primer libro de su Novum organum, alabando en ambas partes la induccion, y vituperando los sylogismos; mas siendo cierto, que no hay induccion ninguna que no se pueda reducir á sylogismo, se echa de ver que á este insigne Escritor le hizo falta aquí, como en otras muchas cosas, la séria letura de Aristóteles.

[Nota a: Navem agere ignarus navis timet; abrotonum aegro
Non audet, nisi qui didicit, dare.
Quod medicorum est,
Promittunt medici. Tractant fabrilia fabri.

Horat. Epist. lib. 2. epist. I. vers. 114..]

[31] El exemplo que en las Escuelas llaman paridad, es un raciocinio con que descubrimos una cosa por la similitud de otra: Una piedra, un bronce, con el continuo ludir se amolda y se suaviza: luego un muchacho, por duro y áspero que sea, con la educacion y la cultura se amansa y endulza. Este modo de raciocinar es muy expuesto al error, porque con dificultad se encontrarán dos cosas tan del todo semejantes que no se diferencien en algo; por eso en rigor lógico esta suerte de prueba debe exâminarse mucho, porque engaña con las apariencias con que dos cosas se semejan, siendo en lo interior distintísimas. Toda la prueba, y convencimiento de las historias se funda en el exemplo, pudiendo en nuestros tiempos suceder lo que en los pasados. Así que para usar de este raciocinio con acierto conviene comparar las cosas, mirar en qué se parecen, y en qué disienten, ver los efectos que resultaron, y se pueden esperar de aquello en que se conforman, y no omitir circunstancia ninguna de las que pueden hacer del todo semejantes, ó solo en algo parecidos los casos. Por faltar este exámen Lógico á los Casuistas, que no usan por lo comun de otra prueba que del exemplo, cometen tantas faltas en la enseñanza de la Moral. Lo mismo sucede á los Políticos, puesto que no hay dos casos del todo semejantes en los sucesos humanos. Lo que conviene, así en la Moral, como en la Política, es instruirse bien en las máxîmas fundamentales de estas Ciencias, y procurar aplicarlas con acierto á los casos particulares, y los exemplos mirarlos como hechos que ayudan á hacer con firmeza semejante aplicacion. Todavía debe aclararse mas este importante asunto. Todos los entes tienen predicados comunes y singulares. En los comunes se parecen, y se diferencian en los otros. Quando en lo físico exâminamos las cosas, y vemos en ellas los atributos comunes, las colocamos baxo una clase; y este conocimiento, si se hace con exâctitud, nos asegura del sér y propiedades de los entes, y sirve la inteligencia de unos para los demas que gozan iguales atributos. La singularidad que hay en cada cosa no es transcendental á otras, y por eso de los meramente singulares no puede haber ciencia, sino solo observacion, esto es, conocimiento que dimana de determinada aplicacion de los sentidos. Así que para que la Física y la Historia sean útiles, y dén reglas seguras, es menester en su estudio ver atentamente las cosas, notar los atributos comunes y propios de cada una, exâminar el origen, progresos y términos que tienen, advertir sus operaciones, sus resultas, sus movimientos, &c. Y quando dos cosas, aunque en sí mismas singulares, se convienen en todo lo que hemos propuesto, se podrá juzgar de una por la similitud de la otra, y se podrá decir que se gobierna entonces el entendimiento por un conocimiento seguro. Por faltar en los que se llaman Físicos experimentales muchas de estas advertencias, se quejaba el P. Mallebranche del poco mérito de los que suelen hacer, como dicen ellos, experiencias[a]. Quando el hombre averigua así las cosas se vale de las inducciones para colocarlas en las clases generales, y así se dan la mano las nociones del entendimiento, y se ayudan mutuamente quando se gobiernan con buen orden. Haré esto mas patente con exemplos. En lo físico se observa, que un arbol echa su flor con la venida del Sol, y se le caen las hojas con la ausencia: esto mismo se vé en los demas constantemente, y de estos exemplos por induccion se concluye, que el Sol influye en la generacion y corrupcion de los árboles. Se vé, no una vez sola, sino innumerables, que la Luna y los demas Planetas, ademas de nacer, y ponerse todos los dias, caminan por sí de Poniente á Levante, guardando cada uno ciertas reglas: y de la repeticion de veces que esto se observa, como que cada vez que se vé es un exemplo, se concluye que los Planetas exercitan dos movimientos, uno comun de Levante á Poniente, y otro propio de Poniente á Levante. Así decia bien MANILIO, que el exemplo mostró el camino á los hombres para formar las reglas fixas de la Astronomía. En lo Moral se vé que TICIO tiene inclinacion á la superioridad, tambien la tienen ARISTON, y EUDOXÔ, y así los demas. Conclúyese de estos exemplos, que este apetito es general en la naturaleza del hombre. En lo Médico se observa, que el dolor de costado, que uno padeció, traía consigo cinco cosas; es á saber, calentura fuerte, tos, dificultad de respirar, pulso duro, y dolor punzante en algun lado: esto mismo se vió en otro, y constantemente en todos los que fueron molestados de esta dolencia. Conclúyese de estos exemplos por la induccion, la máxîma experimental, que todo dolor de costado ha de llevar precisamente estos males consigo. Si los Médicos observan atentamente, verán que de cada una de las enfermedades podrán formar máxîmas generales para su conocimiento tan ciertas como esta, puesto que todas tienen caractéres propios tan fixos como el dolor de costado tiene los suyos. Caminando por estas reglas lógicas, y gobernando los antiguos sus nociones por ellas, nos han dexado sentados los principios fundamentales de todas las Artes y Ciencias; pues no son otra cosa que nociones comunes y universales sacadas de exemplos particulares, y juntas por la induccion para formar máxîmas adaptables á los singulares de donde proceden.

[Nota a: Recherch. de la verit. liv. 2. p. 2. chap. 8. tom. I. pag. 447.]

[Nota b: Per varios usus artem experientia fecit, Exemplo monstrante viam. Manil. Astronom. lib. I. v. 58. y sig.]

[32] Enthimema es un raciocinio corto de dos solas proposiciones expresas (aunque es facil reducirlo á tres), entre las quales la una es antecedente, y la otra se sigue de ella, como el Sol ha salido: luego es de dia. Esto es lo que comunmente se enseña del entimema; bien que otras significaciones le dieron los antiguos, que pueden verse en Facciolato, Escritor pulido y sólido, que trató de propósito este asunto[a].

[Nota a: Facciolat. Acroas. 1 p. 1. y sig.]

[33] Dilema es un raciocinio que en su antecedente tiene dos partes, y con cada una puede incomodar al contrario. Cuenta AULO GELLIO[a], que un joven rico, llamado EVATHLO, queriendo tomar liciones de orar con PROTAGORAS, le ofreció mucho dinero, y le dió la mitad de lo tratado al empezar la enseñanza, ofreciendo pagar lo restante el dia que llegase á defender una causa ante los Jueces, y la ganase. Mas retardando Evathlo la execucion, Protágoras le movió un pleyto, y habló en su favor á los Jueces con este dilema: "Ya sea que te den, Evathlo, sentencia en favor, ya en contra, me has de pagar la deuda: porque si pierdes el pleyto, la pagarás por la sentencia: si lo ganas, la pagarás por lo tratado; pues has ofrecido pagarme el dia que defiendas un pleyto y le ganes." Replicó Evathlo: "Ya, gane yo el pleyto, ó le pierda, no he de pagarte: porque si tengo sentencia en favor, quedó exênto: si la tengo en contra, no se ha cumplido el pacto de pagarte quando ganase el pleyto." A esta especie de reconvenciones llaman los Griegos Antistrephon, los Latinos reciprocum argumentum: en las Escuelas lo usan mucho, no solo en los dilemas, sino en otras maneras de raciocinios, y los llaman retortiones del verbo retorqueo. Engañan mucho esta suerte de argumentos, porque entre los dos extremos del dilema suele haber medios, y tal vez faltan mas extremos, ó de los señalados no salen en todo rigor las conseqüencias que se proponen. Mas pudiéndose reducir los propuestos raciocinios á sylogismos, que son la mas universal manera de raciocinar, puesto que debaxo de sí contienen toda suerte de argumentos, se hará lo dicho mas patente con lo que vamos á explicar.

[Nota a: Gell. _lib. 5. cap. 10. pag. 170.]