"Un día, pasando como de costumbre, por el portal, me dijo mi obsequiosa frutera con acento de tristeza:—Mañana no estaré aquí porque vamos á vender aguas frescas á la Soledad de Santa Cruz."

"Luego formé el proyecto de ir por allí á pesar de la distancia."

"Llegada la hora de abandonar la escuela, Sebastián se prestó á seguirme."

"El día estaba caluroso; como fuí corriendo llegué fatigado á la puerta de la iglesia donde me recibió María con un vaso de agua dulce y helada que apuré precipitadamente."

"En el acto sentí que una ráfaga de viento pasó por mi cuello causándome tanto malestar, que me ví obligado á volver inmediatamente á casa."

XV.

"Una inflamación en la garganta, seguida de calentura muy ardiente, me tuvo en cama muchos días sin probar alimento alguno."

"Cuando comencé á sentir alivio creí estar soñando, porque no pudiendo abrir los ojos, escuchaba muy cerca de mí unas voces tiernas y dulces como arrullos de palomas ó ecos perdidos de música lejana."

"Luego me pareció ver algunas sombras que pasaban á mi lado y percibí una voz infantil que decía:—Yo lo quiero más que tú—y otra que contestaba:—No, yo más todavía.—Yo lo velé una noche,—dijo la primera, y la segunda replicó:—Yo algunas veces me quedo sin comer por venir á verlo."