XVII.

"En ambas criaturas observaba yo un constante disgusto que las hacía mutuamente antipáticas; tal vez lo causaba la diferencia de nacimiento y la idea que cada una tenía de que yo estimaba más á la otra."

"Carolina era tímida y modesta, se expresaba con un acento virginal y melodioso, revelando en sus maneras á la hija de la clase culta y acomodada."

"María Luisa, ligera y expresiva, lánguida de cuerpo y fogosa de espíritu, empleaba el lenguaje y los modales aprendidos en su vida callejera."

"Ciertamente, para mí, Carolina no podía soportar el paralelo; la otra tenía más atractivo; era, sin saberlo yo, el primer cariño de mi vida; le confiaba mis placeres y pesares y le prometía para cuando sanara, ir al portal todos los días solamente por mirarla."

"Ella me trataba con la misma familiaridad empleada por mi prima."

XVIII.

"En una de aquellas confidencias, la dije con voz muy suave para que sólo ella me oyera:—Tengo hambre, traeme pan ó lo que puedas, pero que nadie lo sepa."

"Luego me llevó unos trozos de pan que fué á conseguir clandestinamente, yo los devoré con ansia porque me veía sugeto á una dieta rígida."