"Su tez mórbida y pura ofrecía el tinte de las rosas y el terciopelo de los lirios."

"Me pareció que la primavera vivía en su alma y que la estancia se iluminaba con la luz de sus ojos orientales."

"Vestía un corpiño blanco que realzaba sus formas estatuarias y una enagua obscura y corta permitía ver sus piés desnudos y rosados como los piés de las palomas."

"Oí su voz tan suave y cariñosa como antes, pero algo melancólica."

XXI.

"Mi madre, con su natural ingenuidad, me dijo:—Aquí está María Luisa, ¿qué te parece? Mucho tiempo ha vivido en un pueblo y cuando murió su tía vino á la ciudad; hoy al encontrarla en la calle, me contó que servía en una casa donde yo sé que hay malas costumbres; por eso la he ocupado aquí mientras tiene colocación en otra parte."

"Yo no supe qué responder, estaba sintiendo la turbación eléctrica que se apodera del espíritu en los momentos supremos de placer ó de martirio."

"Ese día formó época en mi vida; despertaron en mi alma las más tiernas afecciones, me pareció que se habían satisfecho todas mis vagas y confusas esperanzas de felicidad."

"Entonces conocí esa ilusión espiritual del sentimiento, ese amor primero que para unir el cielo y la tierra, nace con la adolescencia y muere con la vida."