Al poco rato se generalizaba la conversación. Pedrito, uno de los jóvenes, hablaba con una niña, refiriéndose a otra ausente. Comentaban un principio de relación entre esta señorita, llamada Pilar, y un amigo de Pedrito, relación que se había cortado apenas iniciada. La niña preguntó a Pedrito: «¿Y cómo va el «apunte» de Pilar y su amigo?»
—«Forfey»—repuso Pedrito.
Como yo no entendiera, pregunté a mi marido lo que había dicho.
—«Forfey»—me dijo Jorge—es una palabra inglesa para significar que un caballo se ha retirado de la carrera.
—¡Qué horror! ¡Vaya una manera de hablar con las niñas que tienen estos jóvenes!
En otro grupo se comentaba una gran fiesta dada últimamente. Mi sobrina Lucía preguntó:
—¿Estuvieron las de García Nájera, Clotilde y Sofía?
—No entraron en el marcador—respondió el joven Evaristo.
Aludiendo al noviazgo fracasado de otra señorita, dijo Raúl, uno de los más frívolos de mis invitados: «Esa carrera no se corre».
Se habló luego de si Clotilde era o no era elegante. «Es cache»—dijo Enriquito, que entiende mucho de modas.