Para los vinos preciosos que sedimentan mucho, se conducen á la mesa las botellas tendidas en un cesto y con la misma posicion que conservaban en la bodega, y en el que se hallan inclinadas, de manera que pueda verterse el vino en los vasos sin brusca agitacion.



El llamado vertedor belga, que representamos en la fig. 73, reemplaza ventajosamente al cesto. La botella se decanta lentamente, evitando todo peligro de mezclarse el poso con el resto del líquido.