4.º La edición de Boulak, publicada en El Cairo: dos volúmenes, 1835;
5.º Las ediciones de Ezbékieh, publicadas en El Cairo;
6.º La edición de los padres jesuítas de Beirut: cuatro volúmenes;
7.º La edición de Bombay: cuatro volúmenes.
Todas estas ediciones, aunque algunas de ellas son notables por su mérito, resultan incompletas, pues no contienen la totalidad de los cuentos árabes, como en la obra de Mardrus.
La edición de los jesuítas de Beirut merece especial mención por las considerables amputaciones del texto, dislocado y expurgado para hacer desaparecer todas las licencias imaginativas, escenas escabrosas y libertades verbales de los cuentistas árabes.
LAS TRADUCCIONES EUROPEAS
La más antigua é importante fué la que hizo Galland, y que se publicó en París (1704-1717). Este libro, con el título de Las mil y una noches, es el único que hasta nuestros días ha conocido el gran público.
La obra de Galland es un ejemplo curioso de la deformación que puede sufrir un texto pasando por el cerebro de un literato del siglo de Luis XIV. Esta adaptación, hecha para uso de la corte, fué expurgada de todo atrevimiento y meticulosamente filtrada para que no quedase en ella ni una partícula de la sal original.
Considerada simplemente como adaptación, es escandalosamente incompleta, pues comprende apenas LA CUARTA PARTE de los cuentos originales. Los cuentos que forman las otras tres partes de «El libro de las mil noches y una noche» que ahora damos al publico, no han sido hasta el presente conocidos.