armado y en un caballo
á pelear con los moros
en favor de los cristianos.
El Obispo que lo oyó
muy mucho le había pesado:
—Non le digáis, caballero,
pescador era llamado.—
Y con esta gran porfía
dormido se había quedado.
Santiago se le aparece
armado y en un caballo
á pelear con los moros
en favor de los cristianos.
El Obispo que lo oyó
muy mucho le había pesado:
—Non le digáis, caballero,
pescador era llamado.—
Y con esta gran porfía
dormido se había quedado.
Santiago se le aparece