»Perdonadme, mi señor,

»si no os fablo muy en salvo;

»que si mal talante os tengo

»non puedo disimulallo.

»¿Qué ley de Dios vos enseña

»que podáis por tiempo tanto,

»cuando afincáis en las lides,

»descasar á los casados?

»¿Qué buena razón consiente

»que á un garzón bien domeñado,