hoy de la iglesia faltó,
á falta del brazo suyo
yo vuestro bracero soy,
y á aquesa fermosa infanta,
que el cielo divino os dió,
mando mil maravedís
y mi plumaje el mejor.—
Non le agradece Jimena
al Rey tanto su favor;
que le ocupa la vergüenza,
hoy de la iglesia faltó,
á falta del brazo suyo
yo vuestro bracero soy,
y á aquesa fermosa infanta,
que el cielo divino os dió,
mando mil maravedís
y mi plumaje el mejor.—
Non le agradece Jimena
al Rey tanto su favor;
que le ocupa la vergüenza,