y de tanta valentía
como es Rúy Díaz el Cid,
qu’es muy grande su valía.
El Rey vido qu’es muy bien
facer lo que le decían;
y fablando á Diego Ordóñez,
mandóle que al Cid le diga
que se venga luégo á él,
que como bueno lo haría,
y que le haría el mayor