El Rey cuando lo sabía
dos leguas salió á él,
quinientos van en su guía.
El Cid, cuando vido al Rey,
de Babieca descendía;
besóle luégo las manos,
para el real se volvía
y todos los castellanos
gran placer con él habían.
El Rey cuando lo sabía
dos leguas salió á él,
quinientos van en su guía.
El Cid, cuando vido al Rey,
de Babieca descendía;
besóle luégo las manos,
para el real se volvía
y todos los castellanos
gran placer con él habían.