los por nascer y nascidos;
repto á todos los grandes
á los grandes y á los chicos,
á las carnes y pescados
y á las aguas de los ríos.—
Allí habló Arias Gonzalo,
bien oiréis lo que hubo dicho:
—¿Qué culpa tienen los viejos?
¿Qué culpa tienen los niños?
¿Qué merescen las mujeres