Salió el Obispo vestido,

dijo la misa cantada,

y el arnés pieza por pieza

bendice, y arma á Pedro Arias;

enlázale el rico yelmo,

que como el sol relumbraba,

relevado de mil flores,

cubierto de plumas blancas.

Al armarle caballero

sacó el padrino la espada;