y que no sufren los tuertos
los que han de buenos blasón.
Mas ¿cómo vos atrevisteis
á un home, que sólo Dios,
siendo yo su fijo, puede
facer aquesto, otro non?
La su noble faz ñublasteis
con nube de deshonor,
mas yo desfaré la niebla,
que es mi fuerza la del sol;