y trasportándose el viejo,
la mente siempre inquiëta
de temores muy honrados,
va levantando quimeras,
cuando Rodrigo venía
con la cortada cabeza
del Conde, vertiendo sangre,
y asida por la melena.
Tiró á su padre del brazo,
y del sueño lo recuerda,
y trasportándose el viejo,
la mente siempre inquiëta
de temores muy honrados,
va levantando quimeras,
cuando Rodrigo venía
con la cortada cabeza
del Conde, vertiendo sangre,
y asida por la melena.
Tiró á su padre del brazo,
y del sueño lo recuerda,