diz que tenéis por tan vuesos

que os adoran como á Dios;

¡grandes algos habréis d’ellos!

Cuando en mi jura os hallasteis

después del triste suceso

del rey don Sancho, mi hermano,

por Bellido traidor muerto,

todos besaron mi mano

y por rey me obedecieron;

sólo vos me contrallasteis