y las de moros tollescen.

Facedlo, que bien podéis,

é cuidá non me manchedes,

que aún finca en las vuesas armas

la sangre mora reciente.

No atendáis tuertos que os fice,

pues tan buen precio merecen,

que non quise en mi servicio

homes á quien sirven reyes.

Si vos desterré, Rodrigo,