por facerlos esforzados,

y que cada uno procure

facer fechos estimados

para comer á la mesa

de Álvar Fáñez y su hermano.

Bien cuidó Martín Peláez,

que non vió el Cid lo pasado,

y así las manos se lava,

á la mesa se ha sentado

donde está don Álvar Fáñez